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Ultima actualización: 19 de Mayo de 2019

(Se incluyen recuerdos, vivencias, artículos y otros medios de comunicación desde 1981 a la actualidad publicados en El Colonial, El País, Diario Córdoba, La Voz de Córdoba, El Día de Córdoba y algunos otros medios de comunicación impresa, bien escritos por mi, bien que aparezcan noticias relacionadas con la Salud, o con alguno de mis tres pueblos: Adamuz, Monturque o Fuente Palmera)





Citas

“Mi idea era más referida a la sorpresa que aún me causa que siga habiendo chavales que terminan el instituto y quieren ser médicos. Enfrentarse a una selectividad con una nota de las más altas, seis años de carrera, el MIR, 4-5 años de residencia, contratos precarios, OPEs... Y no es por el sueldo ni estatus social, ya que eso en los últimos años ya no es un motivo de atracción sino de rechazo. Sin embargo sigue habiendo algo dentro de esos chavales que les empuja a embarcarse en la aventura más bonita y a la vez más difícil del mundo que es tener las vidas de otros en tus manos, y eso se llama amor por los demás”. (Dra. Ana Romero Gandul)

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jueves, 25 de abril de 2019

IV Cena Solidaria "Hermano Bonifacio"

IV Cena Solidaria "Hermano Bonifacio" (2019)
En la foto acompaño a autoridades provinciales cordobesas y a altos directivos del Hospital San Juan de Dios de Córdoba y de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios de la Provincia Bética, así como a mi amigo el Dr. Antonio Escribano y a D. Vicente del Bosque que tuvo a bien acudir a Córdoba para participar en este evento solidario y altruista.





domingo, 14 de abril de 2019

miércoles, 6 de marzo de 2019

Necesitamos una Atención Primaria menos infectada de prejuicios (Artículo de Dr. Juan Simó. Médico de familia. Centro de salud Rochapea. Pamplona. Navarra. España. ju.simom@gmail.com

Necesitamos una Atención Primaria menos infectada de prejuicios (Artículo de Dr. Juan Simó. Médico de familia. Centro de salud Rochapea. Pamplona. Navarra. España. 

ju.simom@gmail.com



Sólo hay un punto de partida para mejorar la atención primaria: disminuir la interferencia de los prejuicios en la búsqueda de soluciones. Tendemos a considerar por encima de todo aquello que fortalece nuestras convicciones y apenas consideramos aquello que las debilita. Un auténtico sesgo cognitivo que impide ampliar las vías de salida y mejora. Es más, en un afán simplificador, tendemos a pensar que todo se arreglaría modificando un "par de cosas". Y... ¡cómo no!... cada uno de nosotros tiene ese "par de cosas" preferido que es, precisamente, aquel más próximo a sus convicciones, en el mejor de los casos, o a sus prejuicios, en el peor. Lo explican muy bien la viñeta adjunta de El Roto ("Me gusta informarme para reforzar mis prejuicios") y la palabras de Michael Sandel en el vídeo insertado al final de esta entrada ("Hoy la gente solo escucha opiniones que refuerzan lo que ya cree"). Esto nos lleva normalmente a un estéril pseudodebate alrededor de lugares comunes en un bucle sin salida.

Prejuicios tenemos todos, yo el primero. Y la neutralización de los mismos sólo puede venir de un lado: el de los datos. Muchos de mis prejuicios fueron hace tiempo aniquilados por los datos. Algunos otros todavía perduran y con ellos no han podido los datos por ser éstos endebles o, lo que es peor, por auténtica "resistencia" del prejuicio al dato. Por eso, en este blog intento publicar más datos que opinión. Sin embargo hoy haré una excepción y, por lo tanto, puede que se me escape algún prejuicio.

Desmoralización profesional


La situación de la atención primaria es peor de lo que parece pues la desmoralización del grueso de la tropa es patente. Nos encontramos en crisis, en una etapa de interregno en la que lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no termina de nacer. Quizá el asunto vaya ligado a la biología del grueso de la tropa. Los años no pasan en balde y las seminales generaciones de referentes, en su momento innovadores y propulsores del cambio, están al borde de la jubilación o ya jubilados, mientras comprobamos el escaso recambio generacional. Entre unos y otros, queda en medio el alicaído, envejecido y desmoralizado grueso de la tropa. Desde mi punto de vista, este es el principal problema que tenemos: nosotros mismos. Y lo que es peor, dudo que esa "savia nueva" que está por llegar a los centros de salud, procedente de los diferentes dispositivos de urgencias, de contratos basura tipo "sustitutos de todo y para todo" y de la emigración, venga con el empuje y las ideas necesarias para el cambio. Es probable que los esperanzadores "brotes verdes" existentes (aquíaquíaquíaquí y aquí) no vayan más allá de la excepción que confirma la regla. Además, el "sueño americano" de la plaza en propiedad es a veces peor para la conciliación, lo que aminora la moral de las más jóvenes (aquí). [Nada me alegraría más que equivocarme con este prejuicio y que la "savia nueva" que está por llegar consiga las mejoras necesarias que el actual grueso de la tropa parece incapaz de lograr].


Las cadenas: entre la indefensión aprendida y el síndrome de Estocolmo

La crisis económica y sus recortes de motosierra en el sistema han repercutido mal en la moral de sus profesionales, especialmente en la atención primaria donde el hachazo en el gasto de personal ha sido mucho mayor que en el hospital. Esta repercusión en la moral es algo que en algún momento habrá que estudiar pero sus consecuencias ya son palpables. Hace 15 años, con el grueso de la tropa 15 años más joven, algunas cosas se hubieran conseguido con dinero, ahora no las consigues ni pagando. Hablo de, por ejemplo, poner en marcha la cirugía menor en un centro de salud. Los incentivos económicos parece que no mueven, algo paradójico dada la evidente pérdida de poder adquisitivo del salario de los profesionales. Por lo visto, la pérdida de moral supera a la económica y ha conducido a un irreversible acomodamiento a "las cadenas" que, de modo nefasto, produce "marqueses" y "marquesas" adaptados al modo "no complicado" de ejercer (aquí). Al final, uno se adapta por superviviencia a unas "cadenas" que muchas veces son más mentales que reales, como las de este caballo atado a una silla de plástico. Unas "cadenas" que llevamos con resignación conformista en un estado a medio camino entre la indefensión aprendida y el síndrome de Estocolmo, que anula la innovación "desde abajo" y aviva la cultura de la queja. [Me gustaría equivocarme con este prejuicio y que la moral del quejumbroso grueso de la tropa fuera mayor y con el ímpetu y vigor de hace 15 años (aquíaquí, y aquí)].


Reconocimiento, flexibilidad e innovación "desde abajo"

Por lo tanto, necesitamos más una transición que una ruptura. La transición tiene la ventaja de no dejar demasiados "cadáveres" en el camino pero es más complicada de llevar a cabo que la ruptura, que el borrón y cuenta nueva. El cambio a mejor en la atención primaria sólo será posible si se consensúa un plan que lo posibilite (no que lo defina), libre de prejuicios y lugares comunes tan tozudamente falsos como reiteradamente invocados. La palabra clave es RECONOCIMIENTO. Reconocer en el sentido de ADMITIR la parte de razón que tiene el otro y poner las bases (incluso desde el punto de vista legislativo) para que la atención primaria "PUEDA" hacer más que "DEBA" hacer. Necesitamos, pues, un plan menos prescriptivo y rígido y más abierto y flexible al abanico de alternativas innovadoras que sin duda necesitamos como el comer, al menos desde el punto de vista organizativo. Pues si algo está claro, es el agotamiento del modelo mediante la innovación "desde arriba". Muchos años lo atestiguan. Los cambios, incluidos los legislativos, han de promocionar, no sólo posibilitar (ahora se imposibilita), la innovación "desde abajo". Eso no significa que no se necesiten gestores, claro que se necesitan. Pero no esas voces de sus amos que, salvando las contadísimas y honrosísimas excepciones, son poco más que capataces de una cuadrilla de convictos. Y claro, si pones meros capataces, tendrás irremediablemente meros convictos, encadenados unos a otros por el tobillo o por el mismo gaznate, compartiendo destino. [También me gustaría equivocarme con este prejuicio y que todos los gestores del SNS fueran auténticos facilitadores del desarrollo y empoderamineto de la atención primaria y del médico de familia].


Cosas urgentes y cosas importantes

Necesitamos poner en marcha dos tipos de medidas, unas urgentes y otras importantes. Las urgentes tienen que ver con paliar en alguna medida la sobredemanda, el sobreesfuerzo y la precariedad derivados de los recortes sufridos por la atención primaria durante la crisis y de los cuales todavía no nos hemos recuperado ni por el forro. Pero no nos equivoquemos, estas medidas por muy "urgentes" que sean no son lo nuclear ni sustituyen a las verdaderamente importantes. La sobredemanda estructural e intrínseca al modelo existente y otros problemas, fundamentalmente derivados del desprestigio y descremado sociológico de la atención primaria, se solucionan de otro modo. Ángel Ruiz Téllez diferencia muy bien entre una sobredemanda y la otra y sus diferentes terapias en estas entradas del blog de Rafa Bravo (aquí y aquí). Algunas cosas se solucionan con dinero pero otras sólo se solucionan con cambios sistémicos sustanciales en el modelo, a nivel de "ecosistema" sanitario, lo cual involucra al hospital y a los ciudadanos. [También me gustaría equivocarme en este prejuicio y que todos los problemas de la atención primaria se solucionaran con dinero].

Debemos hacernos determinadas preguntas


Y también toca hacernos algunas preguntas. ¿Queremos una atención primaria en la que uno pueda elegir con quién trabaja? ¿Queremos una atención primaria en la que el médico de familia pueda elegir al especialista al que deriva o interconsulta el paciente y el dinero "siga" a éste? ¿Queremos más autonomía y la rendición de cuentas indefectiblemente asociada? ¿O queremos más de lo mismo? ¿Cuántos años-lustros-décadas puede estar un médico de familia sin pasar consulta para que pierda la habilitación del título? Lo digo por todos aquellos compañeros que marcharon un día de la consulta a la gestión y que muchos años-lustros-décadas después siguen sin volver a la consulta y gestionando "desde arriba" un modelo irremediablemente agotado. ¿De verdad teníamos un sistema sanitario público universal e igual para todos antes del Mato-decreto de 2012? ¿De verdad lo tenemos ahora? Lo digo, por ejemplo, por todas esas "mareas verdes" y sindicatos que dicen defender la cosa pública pero que a la hora de la verdad eligen y defienden para ellos sanidad privada directamente pagada (o incentivada fiscalmente) con dinero público y sin atención primaria. ¿Dónde queda la responsabilidad individual en la sanidad pública? Lo digo por el mantra que hace del copago, incluido el farmacéutico, la encarnación del mismo demonio y señala la imperiosa necesidad de un exorcismo que lo extirpe del alma del sistema. ¿Debemos de seguir pagando con dinero público, y sin pestañear, seguros médicos privados a todos los empleados y familiares de, por ejemplo, Televisión Española o Banco de España, entre otros (aquí)? Lo digo por los millones de euros que se nos van por el desagüe en estas y otras "regalías" (aquí); millones de euros públicos que salen de los impuestos de, sobre todo, aquellos que no las disfrutan. ¿El médico de familia ha de gestionar la "demanda" o la "necesidad"? Lo digo porque una cosa no es lo mismo que la otra y, por tanto, el sistema de información que se necesita no sería tampoco el mismo. Necesitamos, pues, responder a estas y a otras preguntas de similar rango sin infectarnos de prejuicios y lugares comunes.

Atados a una silla de plástico esperando el "alivio"

Si ni siquiera estamos dispuestos a plantearnos estas preguntas y seguimos igual, habrá que apechugar con lo que venga; es decir, más de lo mismo. Dentro de 15 años, antes si ocurre una nueva recesión, estaremos en las mismas y con una atención primaria más descapitalizada y más descremada sociológicamente si cabe. Vendrá entonces el político de turno a decirnos, como ahora, que nos reduce un poquito el cupo para "aliviarnos" (aquí) y le haremos la ola tan contentos. Si sólo queremos "un alivio", pues no se hable más... total, para lo que nos queda en el convento... sigamos atados inmóviles a la silla de plástico esperando nuestra oportunidad (aquí). Acabo mostrando, en especial a quienes creen en los "alivios" políticos, este titular de hace casi 20 años ("Cataluña se plantea el reto de convertir primaria en protagonista"), referido a la atención primaria catalana pero que aplica a cualquier atención primaria del resto de las Españas. Lo digo por los planes y estrategias que dan "protagonismo" a la atención primaria que surgen (aquí y aquí) y surgirán en breve para neutralizar eventuales movilizaciones o al calor de unas elecciones generales y autonómicas... como surgieron años-lustros-décadas atrás. ¿De verdad necesitamos un nuevo AP21 y sus versiones autonómicas que nos tengan entreteniditos durante unos añitos más? ¿Hasta que nos jubilemos? ¿Más de lo mismo? ¿La parálisis por el análisis? No con mi dinero, ni con mi tiempo.

viernes, 1 de marzo de 2019

sábado, 21 de julio de 2018

¿Nueva devaluación de la Atención Primaria de Salud?

¿Nueva devaluación de la Atención Primaria de Salud?

Artículo de Sergio Minué publicado en su blog "El Gerente De Mediado".

sábado, 21 de julio de 2018

¿Nueva devaluación de la Primaria?


La Junta Directiva del Colegio Oficial de Médicos de Granada emitió el miércoles un comunicado sobre el llamado “Plan de vacaciones” del Distrito Sanitario de Granada Metropolitano (perteneciente al Servicio Andaluz de Salud), y que  incluye el ofrecimiento de sustituciones en medicina familiar y comunitaria a recién graduados en Medicina durante el periodo de vacaciones de verano.
El Colegio Oficial de Médicos de Granada no es ninguna organización talibana; más bien al contrario, se caracteriza por una extrema prudencia a la hora de posicionarse, siendo muy cuidadosa cuando se trata de valorar las diversas propuestas y estrategias del Servicio Andaluz de Salud, y por ende de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.
La emisión de un comunicado de estas características por parte de una institución tan conservadora implica dos consecuencias importantes: la primera es que las informaciones referentes a ofertar plazas de medicina familiar y comunitaria a profesionales que no lo son, no es un rumor sino un hecho. La segunda, que a diferencia del resto de sociedades científicas de Atención Primaria, que mantienen su habitual política de no herir ninguna sensibilidad, el Colegio de Médicos de Granada ha considerado que esta medida rebasa ya las líneas rojas, mereciendo una denuncia explícita, lo que no es poco en una organización de estas caracteristicas.
Todo lo que señala el comunicado del Colegio de Médicos es cierto: el Real Decreto 931/1995 no es un decreto cualquiera. Por primera vez, y de forma definitiva, la citada norma establecía que para poder ejercer en Atención Primaria como médico no bastaba simplemente con haber acabado los estudios de grado y registrarse como colegiado en el colegio correspondiente, sin más competencia que la buena voluntad y el entusiasmo. Para poder trabajar allí se exigía, a partir de entonces, haber realizado la especialidad que había sido incluida en el sistema MIR para poder disponer de médicos de Atención Primaria adecuadamente cualificados, tan competentes  en lo suyo como cualquier otro especialista hospitalario. Aunque una norma así pueda parecer algo lógico e imprescindible hoy, no estaba tan claro entonces: grupos de presión ,sociedades científicas y partidos políticos ( de manera especial el Partido Popular de entonces) fueron especialmente beligerantes en que eso no fuera así.
Por supuesto contratar a recién graduados como médicos de familia (en el caso de que esto llegara a producirse) supone violentar e incumplir la ley. Por supuesto supone privar a la ciudadanía (a la que tanto se invoca) de los servicios a los que legítimamente tienen derecho, con la calidad que debería exigirse. Por supuesto supone además una monumental maniobra de engaño, al darles el gato de un recién egresado por la liebre de un especialista.
Pero quizá peor por todo eso es el mensaje subyacente a una decisión así: como también señala acertadamente el comunicado del Colegio de Médicos de Granada una medida de estas características sería inimaginable si hablamos de cualquier otra especialidad médica: nadie osaría cubrir los turnos de urgencia hospitalaria en verano en cirugía general, con médicos recién acabados en sus estudios de grado, aunque en su título figure escrito que son licenciados en medicina y “cirugía”; nadie pondría a ninguno de ellos a tomar decisiones sobre pacientes con linfoma en servicios de hematología, ni a ajustar la medicación de psicóticos en servicios de salud mental. En Atención Primaria sí es posible: al fin y al cabo y a pesar de los 40 años del aniversario de Alma Ata,otros tantos años de formación de especialistas, y las loas a nuestra reforma de la Atención primaria (de las mejores del mundo),la realidad sigue siendo cada vez más similar a la que existía hace 40 años, cuando no se necesitaba formación alguna para colocarse ante las muchedumbres en un ambulatorio. Subyace la idea de que lo que se hace ahí, en la consulta de atención primaria, lo puede hacer casi cualquiera. Como decía el Gordo en la Casa de Dios de Shem, basta con “acicalar y largar”, que para atender los verdaderos problemas de la gente siempre queda el comodín del público de derivar a urgencias. Una muestra más de la podredumbre de la madera muerta.
Sin duda alguna la situación a la que se enfrenta un gestor sanitario ante la necesidad de cubrir vacantes sin encontrar médicos cualificados dispuestos a ello, es complicada. Pero la alternativa debería estar en resolver de una vez los problemas de fondo de la Atención primaria, incluida la incapacidad de ofrecer una alternativa estable, digna e ilusionante a los especialistas en medicina familiar y de comunidad que acaban su formación. Y no en optar por devaluaciones continuadas del sistema. Porque los atajos a veces acaban en barrancos.

viernes, 13 de julio de 2018

Pregón de la Feria de Ochavillo del Rio 2018

Pregón de la Feria de Ochavillo del Río, dado por Dr. Bernabé Galán Sánchez, la madrugada del día 12 al 13 de Julio de 2018.



Buenas noches, queridas ochavilleras y ochavilleros; colonas, colonos, emigrantes que volvéis a vuestras raíces a disfrutar unos días saludando, conviviendo, recordando, añorando vivencias, aventuras, amoríos, juventud… Todo ello nos hace sentir bien, como si el tiempo no hubiese pasado.
Estamos hoy aquí para pasar un rato agradable y recordar momentos con el deseo de pasar esta Feria “de sombreros” con salud, alegría, amistad, concordia y solidaridad, que son características que nos definen a los colonos y especialmente a las ciudadanas y ciudadanos de Ochavillo.
No puedo expresar con palabras la emoción que siento por ser el pregonero de estas fiestas, a la par de una enorme satisfacción y reconocimiento por ello. Tengo que agradecer al Consejo Local y a la Comisión de Festejos que pensaran en mí para concederme este honor, pero especialmente a nuestra Alcaldesa Aroa Moro y a Quique González que fue quien directamente me lo propuso.
Y he dicho NUESTRA ALCALDESA, porque al igual que me siento Colono en general, individualmente y a la par, me siento también Ochavillero, Carretereño, Cañetero, Ventillero, Villarengo, Villalonero, Herrerieño, Peñalosero  y Silillero.
Llegué a La Colonia, yo diría que por equivocación, gracias a una información equivocada que recibí de alguien que no me conocía bien. Pero gracias a esa equivocación estoy aquí, desde hace 38 años y hoy en Ochavillo, me encuentro satisfecho y feliz y creo que gozo del mismo cariño de los colonos como el que yo les tengo y entrego.
Cuando conocí que venía destinado como Médico Titular a Fuente Palmera, comencé a interesarme por su historia, por su gente, por su estructura social, económica y cultural, por sus comunicaciones,… en fin, comencé a impregnarme de la esencia de La Colonia.
Fue precisamente aquí, en Ochavillo, donde me estrené haciendo mi primera visita domiciliaria. Aquí comencé a sentir la humanidad de los colonos, la calidez de su contacto y la nobleza de su espíritu. Aquel lunes, 17 de noviembre de 1980, mi primer día de trabajo en aquel consultorio pequeño y antiguo, al lado de la Plaza de Fuente Palmera, como todos los lunes, estaba a rebosar de personas venidas de todas las aldeas, que más que al médico, acudían al mercadillo que  se montaba en los alrededores del ambulatorio, y de paso pedían cita para el médico. Bueno, pues así fue mi debut pasando consulta, que como era de esperar terminé bastante tarde. Comenzar a conocer a mis nuevos pacientes y recibir el saludo afectuoso de bienvenida y cariño de todos desde el primer momento (aún me emociona su recuerdo) y otros factores más, tuvieron mucho que ver con ese retraso en la consulta. Cuando terminé, el señor que daba los números de orden para entrar, el “Niño del Huerto”, me comunicó que tenía un aviso a domicilio en Ochavillo del Río. Salí a la deriva porque no me había enterado bien del camino a tomar y en la esquina de Los Carrolos, me encontré un señor mayor que apoyaba sus codos sobre la señal que indicaba el camino hacia Posadas y le pregunté: “Amigo, por donde se va a Ochavillo del Río”. A lo que él rápidamente me contestó: “¡Hombre, ese es mi pueblo! Si quiere me voy con usted y le enseño el camino”. Le agradecí su gesto y durante el trayecto comenzamos a hacernos amigos. Me dijo que él se llamaba José Adame Expósito, pero que le decían “Flequillo”.
El aviso era en la casa de Salvador Becerra, “El Rondeño”, que vivía en la calle Coronel Cascajo, 9 (hoy Calle Norte). Me recibió su esposa Concha Moreno y sentado en una silla, con una cuchara en la mano, tocando sobre la mesa a modo de tambor, estaba uno de sus hijos, que también se llamaba Salvador. Hace pocos días, en mi consulta, le comenté a una bisnieta del “Rondeño” que la primera visita domiciliaria que hice en La Colonia fue a su bisabuelo.
El Bar de Ricardo estaba cerca y el amigo “Flequillo” que me había esperado allí, me invitó a tomar una copa, para que viera que en su pueblo vendían buen vino. Había otros bares en aquellos tiempos, como el del “Cantinero”, el de Juan Antonio Reyes “El Penas” y el de Dámaso, que yo recuerde. Para la juventud, nuestro “camarada” Ricardo había montado un pub en un salón del bar de su padre, que fue pionero en la comarca, antes incluso que el Lord Byron de Palma del Rio. Otros pubs, ya posteriores fueron el Snoopy, de José Manuel Delgado Hilinger, “Pancho” que era referente en toda La Colonia y el del “Vaquerillo” al lado del bar de Pepe  Jiménez que con sus brochetas llegó más tarde.
Siempre digo y repito que desde el primer día me fascinó la idiosincrasia de La Colonia y de los colonos y su enorme calidad humana y aquello me impactó de tal manera que desde el primer momento me propuse permanecer entre vosotros y trabajar por La Colonia, pensando no solo en aquel presente, sino en el futuro, de manera que lo que planeara hacer, lo haría con la intención de que perdurase en el tiempo y fuese de provecho para nuestros descendientes.
El moderno plan de regadíos que se iba a poner pronto en marcha iba a suponer un cambio drástico a la situación de pobreza socio-cultural y económica que sufría nuestra Colonia y había que prepararse para ello. Fui consciente que había una misión que llevar a cabo y que yo podía ayudar, especialmente en el tema socio-sanitario y educativo. Hice un estudio sobre la situación sanitaria de La Colonia, que incluía aspectos históricos, culturales, sociales, laborales, económicos, geográficos, urbanísticos, de comunicación, etc. y elaboré un proyecto planificando la sanidad colona que llevé a la Consejería de Salud en 1982, acompañado del entonces Alcalde Antonio Díaz. Aquello sirvió de base para llevar a cabo la Reforma Sanitaria en La Colonia de Fuente Palmera. Se creó una nueva plaza de Médico y enfermera en Fuente Carreteros en 1985 y comenzamos a venir los Médicos y enfermeros a pasar consulta a Ochavillo y a la Cañada, hasta que el 1 de junio de 1994 se puso en marcha la Reforma Sanitaria en todo el municipio, poniéndose en funcionamiento el consultorio de Ochavillo del Río con médico y enfermero asignados a tiempo total.  Haciendo comparaciones, antes y después, tengo que recordar ahora, a Anita Reyes “Anita la de las inyecciones” que antiguamente hacía las veces de practicante.
Muchos de los recuerdos que rememoraré en este pregón, con nostalgia, entusiasmo e ilusión, exaltando a Ochavillo y a sus gentes, saldrán de los muchos artículos que escribí en los periódicos provinciales La Voz de Córdoba y Diario Córdoba y en El Colonial, difundiendo o denunciando hechos en los que este pueblo se veía afectado. Las actividades que se realizaban y las movilizaciones que se promovían, siempre en busca de mejoras necesarias, sus problemas, sus acciones, sus levantamientos o sus consecuciones fueron conocidos ampliamente en nuestra provincia.
Los contínuos cortes de luz debido al pésimo suministro eléctrico que proporcionaba la Compañía Sevillana de Electricidad, llegó al colmo de la indignación a finales de los 80 y principio de los 90 y por fin se consiguió que Sevillana se comprometiera a solucionar definitivamente el problema,  mejorando la red eléctrica.
También hubo que salir a protestar por el estado de las carreteras de La Colonia. Gracias a las movilizaciones, aquellos infames caminos llenos de baches, mejoraron el firme, se ensancharon y se hicieron más seguros.
A los médicos nos unía una relación especial con los taxistas de las aldeas, ya que al no disponer entonces de ambulancias, eran ellos quienes llevaban los pacientes al Hospital en circunstancias urgentes. En aquel tiempo era taxista de Ochavillo, “Paco el taxista” o “Paco el de Aguedita”. Agueda, su esposa, era hija de un antiguo alcalde,  que siempre lo consideré un hombre sabio y ecuánime y que se llamaba Antonio Sánchez. Hablando de conductores tengo que recordar a un Silillero que se casó con una ochavillera y que conducía la catalana. Me estoy refiriendo a Manolo Dugo y Mari Cruz Rossi.
Ochavillo destaca en la organización de eventos culturales y educativos. Recuerdo aquellas primeras Jornadas de Cultura Popular, organizadas por Quique González Mestre y José Luis González Castell en la entonces llamada CASA DE LA JUVENTUD. Sobre ellas escribí en Diario Córdoba el 25 de mayo de 1982 y como se repetían cada año, volvían a aparecer en la prensa provincial y en El Colonial. Éramos colaboradores habituales, además de los organizadores nombrados, Paco López de Ahumada, Rafa Yuste, Miguel Ángel Ibáñez, Manolo Dugo, Joaquín Casado, Manolo García Reyes, María Isabel García Cano, los hermanos González Mestre, Nemesio Álvarez, María Luisa Pérez Berner, Ramón Guisado, Manolo Morales, Jaime Loring, Manolo López Calvo, Antonio Vega y otros muchos que encantados participábamos en las mismas. Incluso se proyectaron películas como “Cría cuervos” de Carlos Saura y “Pinacenda” del abogado cordobés Juan José Sarazá y que fue rodada en nuestra Colonia.
Recuerdo con ilusión la organización cada año de las Olimpíadas Escolares en las que participaban niñas y niños de todos los Colegios de La Colonia, en las que se estimulaba la integración y conocimiento mutuo y se reforzaban los lazos de unión entre nuestros pueblos. Las primeras se celebraron en Ochavillo, ya que fue de su comunidad educativa de donde partió la idea, capitaneada por el maestro Don Lorenzo Linares. Por aquel entonces vivían en Ochavillo, además de Lorenzo, otros maestros como Paco García, que luego fue Director del García Lorca, su esposa, José Antonio Villena y Leli Carrillo que era la Directora y algunos más. No llegué a coincidir con otros anteriores, como Francisco Tubío y María Isabel García Cano.
 Hay costumbres en Ochavillo que no se olvidan y que se mantienen año tras año. Tal vez sea el pueblo de La Colonia que más tradiciones mantiene. La Gran Batalla de la harina, el miércoles de Ceniza, día en que el pueblo, calles y personas, se visten de blanco no librándose nadie de ser enharinado. Los arrastralatas, el quemar al Judas, el pintarramos, y qué decir del Carnaval, en el que las chirigotas de Ochavillo son famosas porque siempre resultan ganadoras en los concursos a los que se presentan. Es de justicia recordar a Joselín Mengual, a Ventura Moro,  a mi compañero médico Antonio Delgado “el Rubio de Tomás”, al “Pirolo”, a Rafael Guisado “La Kabra”, a Paquito “de la Morena”  y a los Arriaza, padre e hijos Rafa, Paco “el Seco” y Antonio, que además de comparsista, como político, ha hecho mucho por Ochavillo y por La Colonia. Una nueva generación de chirigoteros jóvenes están tomando el testigo de los antiguos y son de destacar Juan Manuel Moro “el Wiches”, José Rossi “el Niño del Pichi” y Paco Rodríguez Crespo.
Y de la Feria, ¿qué decir? Recuerdo que nos gustaba ir a todas las ferias,  y cuando nuestros hijos salieron salieron de la edad de los caballitos, iban ellos solos de feria en feria y nos decían que como la feria de Ochavillo no había ninguna.
 También he venido, en algunas ocasiones, a la Fiesta del Emigrante, teniendo la oportunidad de saludar a colonos que tuvieron que salir a buscar trabajo y que vuelven a su pueblo por estas fechas. Nombres como Rafael González Castel “Pireo”, Miguel Bolancé “Miguelón”, Alfonso Garcia “Alfonsillo Pistones”, Juanito “Piobas”, Matías González García, Carmen Sanz Castel, son nombres de personas que asiduamente acudían a este encuentro tan emotivo.
Con añoranza recuerdo las ocasiones en las que íbamos a pescar y pasar el día a orillas del Guadalquivir a su paso por Ochavillo. Tomábamos un sendero que salía de la curva que hay al final de la cuesta camino de las barrancas del rio. Mis hijos disfrutaban del campo a la orilla del Guadalquivir, pendientes de las cañas que habíamos lanzado con la intención de pescar.
Guadalquivir, Gran Río, Gran Rey de Andalucía, como dijo Don Luis de Góngora y fuente de riqueza para nuestra Colonia, que digo yo. Precisamente gracias al Guadalquivir, 1983 fue un año importante para nuestro pueblo, ya que en su primavera se pusieron en marcha los riegos, que iban a transformar drásticamente la vida de los colonos. Era el sistema de riego más moderno que existía entonces en Europa, y Ochavillo del Río jugaba un papel fundamental en su funcionamiento, ya que en su delimitación se encuentra la estación de bombeo desde donde se eleva el agua de nuestro río a 74 metros de altura, para luego repartirla por toda la zona regable.
La vocación autonomista Ochavillo culminó, tras un largo periplo judicial, el 5 noviembre de 2009 constituyéndose ese día en la Diputación su primera Comisión Gestora, tras ser declarada Entidad Local Menor por Decreto de la Consejería de Gobernación de la Junta de Andalucía de fecha 23 de junio de 2009. Aquella Gestora estaba integrada por Antonio Mengual, como presidente y Aroa Moro, ambos de IU, Mariano Hens y Mónica Mengual por el PSOE, y Rafael Pérez por Olivo.
En el aspecto religioso hemos de recordar que esta feria tradicionalmente se ha organizado en honor de la Virgen del Carmen. Hay otras manifestaciones religiosas como las procesiones y en especial las de Semana Santa, que con la sencillez propia de un pequeño pueblo se saca al Cristo de la Clemencia y a la Virgen de los Dolores.
En este recorrido por la memoria histórica de mis años en contacto con Ochavillo del Río he ido nombrando a muchas personas y quiero pedir disculpas por aquellas que olvido, que serán muchas, pero quisiera en estos momentos rememorar a algunas más como ejemplo del cariño que tengo a este pueblo, aunque algunas, ya no se encuentren entre nosotros.
Recuerdo, al “Chico Matías”, padre de amigos como José Luis y Matías González Castel, Los “Piobas” padres e hijos Tomás, Manolo, Julián y Pepe, Conchita “la del teléfono”, su hijo José Antonio “Correcaminos”, Julia Montero,  madre de los Arriaza, Manolo Hilinger “el Muñequero”,  Antonio Alférez Díaz “El Sota”, Salvador Cámara y su esposa Benilde Crespo, Lola Mohedano, Adolfo Núñez, Victoria Arriaza, madre de Isidoro y Joaquín, con quien me comunicaba con mi emisora de radio, Josefa Alegre, Ricardo González y Belén Mestre y sus hijos Ricardo, Manolo, Juan “el Bujías”, Quique, Sensi, Belén y María José, Anita “la Perdigona” y sus hijos Alfredo y Pedro Sánchez y su tío “Machín”, Juan Navarro “El Pilas”, Mercedes Maestre y José Herrera,  Nazario Crespo, su hija Mari Carmen que se casó con José Luis Segovia y su nieta Beatriz, Fisioterapeuta en mi Centro Médico, Paco Rivas, electricista, y su hermana Amelia, Psicóloga, Gabino Mengual, “Los Polos” Hipólita María y Juan Saavedra y sus hijos, Josefa Rubio “la del Pariente”… Pero en los últimos tiempos, quien más hondo me ha calado ha sido Pepe (Joselín) Navarro Reyes, cocinero de la Guardería Municipal de Fuente Palmera, por la amistad y cariño que ha tenido siempre con mi nietecita Rosa, quien desde que tenía 6 meses, le encantaban sus comidas y comenzó a tenerlo como referente a la hora de comer.
Quedaría por completar una larga lista de personas, cuya imagen se mantiene tenuemente en mi memoria, ya que perdí el contacto frecuente con ellas a partir de 1994 cuando dejé de ser Médico de Ochavillo y otros cogieron mi relevo. Estos han sido: Pascual Ponferrada, que fue el primer médico asignado a este pueblo, Curro Spínola, Magdalena González Tirado y ahora José Luis Bernal. También recuerdo con cariño a los dos enfermeros que habéis tenido hasta la fecha, los dos Pacos, Paco Carmona y ahora Paco Fernández Segura. Y no podemos olvidar a Dámaso Guisado, que ha colaborado eficientemente en el consultorio durante muchos años.
El preparar un pregón te hace recordar muchas ocasiones vividas con vosotros durante estos 38 años de mi permanencia en La Colonia: Unas buenas y otras no tanto. Mi intención es seguir aquí al menos 100 años más. Por eso tenemos que seguir mirando al futuro positivamente y construyendo firme para poder llegar lejos. Siempre he considerado a Ochavillo como un pueblo con objetivos claros y que es consciente del poder y la fuerza que proporciona la unión, la solidaridad y el inconformismo ante la desigualdad. Pero ahora lo que toca es pasar una magnífica Feria y olvidar  las preocupaciones. Recobrad fuerzas para seguir siendo como sois, mejorando día a día. Os animo a seguir así y os deseo salud, prosperidad y trabajo.
Un fuerte abrazo. Muchas gracias. ¡¡Viva Ochavillo  y viva La Colonia!!

martes, 15 de mayo de 2018

Dilemas en cuidados paliativos de familiares

Dilemas en cuidados paliativos de familiares

Articulo del Dr. Angel López Hernanz


Llegué esa tarde porque me avisaron mis hermanos que estaba peor, aunque ya había acudido otras veces por la misma causa, trascurrían ya más de siete meses desde que el golpe y sus complicaciones lo dejaron encamado. Desde entonces diferentes médicos habíamos pronosticado en distintas ocasiones que estaba en sus últimos días. Pero esta vez era diferente, habían tenido que llamar al médico de urgencias por crisis de necesidad en dos ocasiones sin dar tiempo a que yo recorriera los casi 100 Km. que nos separaban, cuando esto no había ocurrido anteriormente.
Me acerqué, lo rodeaban mi madre, sus nietos, algunos de mis hermanos, mi mujer y su cuidadora, respiraba con dificultad, estaban su cara y los dedos azulados y el rictus de sufrimiento a pesar que le habían puesto varios medicamentos para evitarlo, le cogí la mano y le pregunté al oído si necesitaba o quería decirnos algo, no contestó solo me miró.
Durante las  semanas previas se me habían planteado dudas (twitter) sobre cuidados paliativos en un familiar directo: 

  • ¿está en situación terminal?
  • ¿necesita sedación?
  • ¿Cuando debo hacerlo?
  • ¿Lo debo hacer yo?
  • En estos casos el enfermo y la familia se deben considerar en conjunto: ¿en qué lugar estoy yo?
  • ¿Cómo me comunico con mi familia? ¿como médico, como familiar?
  • La intención es lo que marca la diferencia entre una sedación o una eutanasia: ¿quiero disminuir la conciencia o quiero que esto acabe ya?.
  • ¿Tomaría las mismas decisiones y actuaría igual, ante la variación de síntomas si no fuera familiar directo?

Estas dudas me surgen a mí que soy un médico con 30 años de experiencia y múltiples y habituales intervenciones en cuidados paliativos y sedación de agonía, supongo que se las planteará también cualquier otro médico. Para resolverlas con cierta clarividencia, hay que tirar de profesionalidad y guías clínicas.
La agonía se define como el estado que precede a la muerte. La asistencia a la agonía es uno de los grandes retos de el personal sanitario, cuando esta asistencia se produce sobre un familiar directo el desafío es mayor.

La sedación paliativa en la agonía es un procedimiento que, tal como lo define la Organización Médica Colegial “se utiliza cuando el enfermo se encuentra en sus últimos días u horas de vida para aliviar un sufrimiento intenso”. 

Depende de la sensibilidad del médico y su atrevimiento el actuar conforme a las buenas prácticas médicas, esto se complica si al que tienes que aplicarlo es a un familiar: padres, hermanos, cónyuge, hijos.

La necesidad de disminuir la conciencia de un enfermo en las horas anteriores de su muerte ha sido y es objeto de controversia, en sus aspectos clínicos, éticos, legales y religiosos. 

El aspecto más importante a tener en cuenta, es determinar y reconocer que el paciente se está muriendoDeterminar criterios de terminalidad para aplicar bien los tratamientos paliativos es esencial tener unos criterios claros, como los de la SECPAL, estos criterios son:

  • Existencia de una enfermedad avanzada, progresiva e incurable.
  • Falta de posibilidades razonables de respuesta al tratamiento específico.
  • Aparición de numerosos problemas o síntomas intensos, múltiples, multifactoriales y cambiantes.
  • Pronóstico inferior a los 6 meses.
  • Gran impacto emocional en el paciente, familia, y equipo terapéutico, muy relacionado con la presencia, explícita o no, de la muerte.
La situación de terminalidad puede definirse por la presencia de 3 de estos 5 criterios
¿Cómo determinaremos el momento en que se acerca la muerte? Teniendo en cuenta:

  • Deterioro progresivo del estado general.
  • Pérdida del tono muscular.
  • Cambios de signos vitales: enlentecimiento de la circulación y problemas respiratorios.
  • Afectación del nivel de conciencia.
  • Dificultades para la ingesta.
  • Síntomas psicoemocionales: ansiedad, tristeza, miedo, agitación ...
¿Cómo reconocemos la agonía?. Signos clínicos de agonía (Escala de Menten y Hufkens):
  • Nariz fría o pálida
  • Extremidades frías
  • Livideces
  • Labios cianóticos
  • Estertores de agonía
  • Pausas de apnea más de 15 segundos
  • Anuria: menos de 300 cc por día
  • Somnolencia: más de 15 horas de sueño al día.
Si tenemos 4 o más de estos datos, estaríamos en una situación de agonía (90% fallecería en 4 días), si tenemos de 1 a 3 de estos datos estaríamos en una situación de preagonía.
Comuniqué la situación y el pronóstico a mi familia, le di un beso en la frente, administré por vía subcutánea el medicamento adecuado, pasaron unos minutos y le retiré el oxígeno, todos estábamos al lado de su cama, en su habitación, sabiendo con certeza lo que estaba ocurriendo. Abrió los ojos, nos miró y descansó.
Pasado ya un tiempo, me encuentro bien, no me asaltan dudas sobre su atención sanitaria en la agonía, al resto de mi familia creo que tampoco.

Los cuidados paliativos siguen sin llegar a la mayoría de ciudadanos por cuestiones puramente ideológicas, que impiden su desarrollo o por razones claramente geográficas. Esto debería estar resuelto o en vías de resolución en los tiempos que corren.
La retirada de medidas terapéuticas es una decisión compleja que se debe tomar de acuerdo con criterios de proporcionalidad y de responsabilidad.

La comunicación con la familia en los momentos cercanos a la muerte es algo que deberíamos mejorar mucho los que nos dedicamos a cuidar personas.

"Morir más pronto o más tarde no es la cuestión, morir bien o mal, ésta es la verdadera cuestión. Y así como no siempre es mejor la vida más larga, así resulta siempre peor la muerte que más se prolonga"
Epístolas Morales a Lucilio



                                                                         Óleo de Sir Lawrence Alma-Tadema
"Dr Washington Epps. My Doctor"

Biografía:
  • ASTUDILLO, W., MENDINUETA, Bases para afrontar los dilemas éticos al final del la vida. 2008, págs. 643-666 Texto Completo
  • Organización médica colegial/Sociedad Española de Cuidados Paliativos. Guía de Sedación Paliativa. OMC/SECPAL. 2012. Texto completo
  • Plan Andaluz de Cuidados Paliativos 2008-2012. Texto Completo
  • Arce García MC. Problemas éticos en cuidados paliativos. Aten Primaria. 2006;38 Supl 2:79-84.