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04 julio, 2022

¿Por qué, en Argentina, el 4 de Julio se celebra el DIA DEL MÉDICO RURAL?

https://www.filo.news/actualidad/Por-que-el-4-de-julio-se-conmemora-el-Dia-del-Medico-Rural-20200703-0070.html




Es en homenaje al natalicio del Dr Esteban Laureano Maradona, conocé en esta nota su fascinante y altruista vida.

¿Por qué el 4 de julio se conmemora el Día del Médico Rural?

¿Por qué el 4 de julio se conmemora el Día del Médico Rural?

Esteban Laureano Maradona fue un médico rural símbolo de austeridad y humildad toda su vida, la cual dedicó al cuidado de los otros, como así también, su contribución al estudio de la flora y la fauna, su apoyo a las comunidades indígenas, sus artículos de medicina, y su desprejuiciada contribución para la cultura y los derechos de los trabajadores.

Este médico rural, naturalista, escritor, filántropo argentino, nació en Esperanza, un pueblo de la provincia de Santa Fe, un 4 de julio de 1895. Pero pasó la mayor parte de su vida en una remota localidad de Formosa, por un acto del destino que lo puso ahí, y lo signó a ser el médico más querido del pueblo “Estanislao del Campo”.

Pero antes de todo eso, vayamos a su infancia, creció en una familia acomodada, rodeado de naturaleza. Una vez terminado los estudios secundarios se trasladó  a la gran Buenos Aires para estudiar medicina, se recibió en 1926 en la UBA y abandonó la capital federal en 1930, donde se dirigió a Resistencia, Chaco, y se instaló allí junto a su consultorio médico.

Viajó a la Isla del Cerrito, donde la lepra inundaba las calles, y pregonó la instalación de un lugar para poder asistir a los enfermos. Allí publicó numerosos artículos en “La Voz del Chaco” el periódico local acerca de la  lepra, la  lactancia e incluso sobre los alcances de la Ley 9.688 que hacía referencia a los accidentes de trabajo y dónde se gano la enemistad de los empleadores, ya que ayudaba e instaba a los empleados a defender sus derechos laborales. También hablaba en contra del gobierno de facto de José Félix Uriburu, lo cual hizo que fuera perseguido por el régimen.

Partió rumbo a Paraguay donde se iniciaba la guerra del Chaco Boreal y allí pudo ofrecer sus servicios de médico. Estuvo preso por algunos meses acusado de espionaje. Tras recobrar la libertad ejerció la medicina en el Hospital Naval, donde lo designaron director.

En Paraguay se enamoró de Aurora Ebaly, una chica de 20 años que falleció a causa de la fiebre tifoidea. Hecho que le ocasionó tanto dolor, que nunca más volvió a enamorarse.

En  1935,  más precisamente un 2 de noviembre, decidió volver a Argentina para instalarse en la ciudad donde pondría su consultorio, pero nunca llegó. Ya que el tren en el que se disponía hacer el trayecto tuvo una parada de emergencia en la localidad de Formosa, a la altura del  KM 234 del Paraje de Guaycurú, donde oyó una voz desesperada  que pedía ayuda para una mujer que se encontraba en trabajo de parto desde hacía varios días con muchas complicaciones, Maradona lo recordaría tiempo después:

“Un grupo de personas preguntaba a voz en cuello si algún pasajero se animaba a asistir a una parturienta en estado de gravedad. Tomé mi maletín y me subí a un sulky, de las riendas tiraba una mujer cincuentona. El parto fue difícil. La parturienta en verdad estaba grave. Se llamaba Mercedes Almirón y a mano saqué a esa criatura, una nena”. Dijo el médico santafecino.

Ese pueblo recóndito de Formosa llamado Estanislao del Campo  solo contaba con 2 médicos y un veterinario, que también, mediante un permiso especial y a vistas de la falta de especialistas, asistía de vez en cuando a personas. Hizo que el doctor se replanteara su decisión de viajar a la gran ciudad, y entendió que sus conocimientos iban a ser más necesarios en ese lugar, en donde no había nada y en el que finalmente residió hasta los 90 años.

Dr Maradona en el pueblo dónde vivió la mayor parte de su vida.

Vivió en un rancho sin luz eléctrica, por elección y sin ninguna pretensión, solo lo necesario para subsistir y brindó servicios de manera gratuita, apoyó y aportó a las comunidades indígenas  desde sus servicios así como también ayuda económica, cultural y humana. Y realizó grandes aportes al conocimiento de las colectividades del Noroeste Argentino.

Rancho donde residia el Dr Estebán Maradona.

Pero no fue fácil al principio, según un extracto del programa “Historias de la Argentina Secreta” de (1986) Esteban dijo:

"Cuando yo llegué empezaron los problemas. Todo esto era monte, solo había cuatro o cinco ranchos y estaba todo rodeado de indios, que por otra parte me querían matar. Tanto que uno de ellos, que era famoso, me agarró de las solapas y me sacudió, amenazándome. Pero nunca les tuve miedo ni me demostré asustado. Y no por dármelas de valiente. Sino porque  soy así nomás. Pero con la palabra dulce y la práctica de la medicina, tratando las enfermedades, dándoles tabaco y consiguiéndoles ropas, las cosas fueron cambiando. Así los traté hasta hoy. Me remangué, me metí en el monte sin ningún temor, arriesgando mi vida y también mi salud.

A lo largo de su vida escribió y publicó varias obras científicas sobre antropología, flora y fauna de la región y artículos de medicina. Renunció a todo tipo de honorarios y premios materialistas.

En varias oportunidades fue nominado para el premio Nobel del cual siempre se refirió:

"No quiero recibir el Nobel. Y si me obligaran, donaría todo el dinero para la niñez. Porque, una vez que yo parta, no quiero que quede un solo chico sin saber leer, escribir y sin atención médica. Ellos son los verdaderos dueños del país”.

Hoy en día más de 20 libros de su autoría esperan ser publicados por el Congreso Nacional Argentino para ser donado a las bibliotecas públicas del país.

En 1986, enfermó a la edad de 90 años y decidió viajar a la Ciudad de Rosario, donde vivía un sobrino/nieto. Llegó en muy malas condiciones, por lo que fue hospitalizado de urgencia. Una vez recuperado y dado de alta se quedó a vivir con la familia de su sobrino hasta el día de su muerte, un 14 de enero de 1995,  los 99 años.

“Si algún asomo de mérito me asiste en el desempeño de mi profesión, éste es bien limitado, yo no he hecho más que cumplir con el clásico juramente hipocrático de hacer el bien a mis semejantes”. Dijo alguna vez con sentida humildad.

Es por eso que en recuerdo de su vida ejemplar, que se une a la de todos los médicos rurales Argentinos, y mediante la ley 25.448, se declaró el Día del Médico Rural, el mismo día en el que nació este altruista ejemplar llamado Esteban Laureano Maradona.

13 marzo, 2021

Ejercicio de libertad

 Definamos Libertad en palabras sencillas: hacer o no hacer lo que deseas sin molestar a los demás y respetando sus decisiones. Es hermoso ejercer la libertad. Pero aún es más placentero y edificante permitir que otros la ejerzan, la sientan y la disfruten.

Conozco un ejemplo de actuar en libertad que me ha llamado la atención y me ha enternecido. Nuestro ejercicio profesional como Médico de Familia se engrandece en ocasiones (yo diría que con mucha frecuencia) cuando - gracias a la confianza depositada en ti por tus pacientes- te enteras de situaciones como la que voy a relatar. Me la ha contado uno de los dos protagonistas que intervienen, de los que no voy a poner ni el nombre, sexo, edad, profesión, ni ningún otro dato identificativo. Incluso no diré cual de los dos ha sido mi confidente. Los llamaré con sendos nombres imaginarios que no tienen nada que ver con los protagonistas.
Resulta que a Hermógenes le interesa el tema de la muerte como fuente de conocimiento de los sentimientos de otras personas. Le gusta conocer qué opinan los demás, qué sienten, cómo se comportan, cómo se expresan, quienes le rodean, cuando surge el tema en una conversación, o cuando lamentablemente hay que hacer frente al fallecimiento de alguien conocido y/o querido. Pero -como es natural- también tiene de vez en cuando que afrontar el pensamiento de la posibilidad de su propio final. Esto no le preocupa. Aunque le quedan por hacer muchas cosas que ha ido dejando atrás en sus prioridades a lo largo de su vida, considera que tiene motivos más que suficientes para estar satisfecho y tal vez orgulloso por todo lo que ha realizado. Aún así no es capaz de frenar su ímpetu por seguir innovando y participando en todo lo que supone avance y mejoras para los demás. Este “fallo de frenos” le impide ir cerrando procesos aún abiertos hace tiempo, lo que le produce cierta inquietud ante el pensamiento de que su propia muerte llegara y no le hubiera dado tiempo de completar su proyecto de vida.
Pero esta incomodidad de visita no esperada y a destiempo, es mínima comparada con el desasosiego que le produce pensar en la presencia del dolor y el sufrimiento llegados los últimos momentos de su vida. Y que llegado ese tiempo Hermógenes perdiese el raciocinio.
Teniendo en cuenta esta última posibilidad, esta persona, quiso dejar bien claro que, dado el caso de perdida de la razón, el equipo médico que estuviera atendiéndolo le facilitara una muerte digna y sin dolor.
Andalucía es la Comunidad Autónoma pionera al promover una Ley de Muerte Digna, que regula el ejercicio de los derechos de la persona durante el proceso de su muerte, los deberes del personal sanitario que atiende a estos pacientes, con la garantía de las instituciones sanitarias. Siendo Hermógenes conocedor de esta Ley, diligenció sus últimas voluntades y designó a Ganímedes, persona amiga suya, como su representante en caso de que -llegada la hora de decidir- Hermógenes no tuviera sus facultades mentales lúcidas para ello. La eligió como su portavoz decisorio porque la conocía, y sabía que podría ser su alter ego, y que no se dejaría llevar por sentimentalismos ni subjetividades a la hora de decidir, y que por su experiencia sabría escoger el mejor momento para “desconectar”.
Pero, Hay un pero: No se puede designar un representante para tomar una decisión en esos momentos cruciales sin haber pedido antes su autorización. Hermógenes se lo había insinuado en una ocasión a Ganímedes, recibiendo una respuesta neutra, para salir del paso, no quedando clara su aceptación. A los pocos días de esta conversación no terminada, Hermógenes y Ganímedes iban a dejar de verse por algún tiempo. Por otros motivos, Hermógenes escribió a Ganímedes solicitándole información sobre dos temas que le concernían y aprovechó para pedirle formalmente si quería ser su representante en el Registro de Voluntades Vitales Anticipadas. Como sabía que esta petición suponía un compromiso importante y difícil, terminaba su correo-e “pidiéndote disculpas de antemano por el "embolado" que pueda suponer, pero siendo respetuoso y comprensivo con tu libertad de respuesta en lo que decidas”.
Esperó días, semanas, meses. No recibió contestación a ninguna de las tres demandas. Podría haber contestado a alguna de las otras dos preguntas menos comprometidas, pero no fue así. Hermógenes pensaba en la posibilidad de que a Ganímedes no le hubiese llegado su e-mail y por ello no contestaba. También le pasó por la cabeza esperar un tiempo y cuando se volvieran a ver preguntarle directamente, con la condición de obtener una simple respuesta de si o no, sin explicaciones, si le había llegado su escrito.
Tenía que respetar la libertad de Ganímedes. Si no le había respondido tendría sus razones y había que acatarlas. El simple hecho de preguntar acerca de la recepción del escrito coartaba la libertad de Ganímedes, ya que podía forzarle a decidir positivamente algo que no le apetecía. O podía hacerle pasar un mal rato a Ganímedes pensando que Hermógenes creería que al no recibir respuesta, lo había ignorado y que no lo apreciaba.
El relato finaliza: Hermógenes fue respetuoso con la decisión de Ganímedes y jamás le preguntó. Sin embargo siguió apreciándole y teniendo una relación con Ganímedes igual que hasta ahora; incluso se esmeraba en que fuese mejor y más satisfactoria.
Aquí está la grandeza del ejercicio de la libertad, con que comenzaba este relato: no solo consiste en hacer lo que te apetece o inhibirte cuando quieras. También es acatar lo que libremente deciden los demás, siempre que sea justo. En este relato vemos un claro ejemplo de respeto en la toma de decisiones de dos personas.

27 marzo, 2020

LA PÉRDIDA DE UN GUERRERO DE LA SANIDAD



Como Presidente del Colegio Oficial de Médicos de nuestra provincia, quiero expresar el sentimiento que en estos momentos nos embarga a los sanitarios y en nuestro caso a los médicos, estos momentos y en especial un día después de que cayera en combate un compañero. Pena, tristeza, rabia y muchos sentimientos más, que contenemos para no hacerlos notar ante nuestros pacientes.
Pero a mí, como Presidente, me llena una sensación de orgullo ante el comportamiento ejemplar de mis compañeros sanitarios. Algo que en nuestras profesiones es inherente y que tenemos impreso con fuego en nuestros genes, pero que cuando nos ponen a prueba lo demostramos con creces.
Ha caído un guerrero, un soldado de a pie, entregado a su trabajo, como siempre desde hace casi cuatro décadas, pero ahora con más intensidad y arrojo. Hay afectados varios sanitarios más, tanto en Córdoba como en otras provincias españolas. Ayer también falleció una compañera de Salamanca.
Quiero manifestar públicamente en nombre de los médicos de Córdoba, nuestro pesar, tristeza y solidaridad a su familia, a su esposa Emilia, sus hijos Emilia y Francisco, a sus compañeros de la 4ª promoción y a los que trabajaron junto a él en los diferentes destinos que ocupó, Conquista, Hinojosa del Duque, Aguilar, Posadas, Fuensanta, Sector Sur y Levante Sur. Y también agradecer las condolencias que están llegando de toda España, entre ellas las del Presidente de la Junta de Andalucía, del Consejero Jesús Aguirre, del Alcalde de Córdoba y de los municipios por los que pasó haciendo bien.
A pesar de que no llegan las tan reivindicadas medidas de protección, seguimos al pie del cañón incluso a sabiendas que tenemos compañeros a nuestro lado que pueden estar afectados, y algunos se han ido a casa cuando ha salido positiva la prueba. En España tenemos, con gran diferencia, el mayor porcentaje de sanitarios afectados en comparación con otros países. La descoordinación del Gobierno Central, la falta de previsión y aprovisionamiento, aún a sabiendas de lo que se nos venía encima, está pasando factura muy alta, que provisionalmente estamos pagando los españoles y en especial los sanitarios, pero que después la cobraremos a los culpables. Pero ahora no hay tiempo que perder pensando en esto, sino que tenemos que emplearlo en ver cómo podemos salir de la situación día a día, previendo las situaciones y escenarios futuros inmediatos, cada uno desde su puesto.
Quiero reiterar tanto la felicitación como el llamamiento a la población para que sigan cumpliendo las medidas que se recomiendan y el confinamiento e incluso que denuncien a quiénes no lo cumplen.
Quiero así mismo expresar nuestro enorme agradecimiento a todo el personal que apoya el cumplimiento de las medidas: fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado, ejército, voluntarios para asistencia social, protección civil, todo ese batallón de médicos, enfermeras, psicólogos, estudiantes, jubilados, compañeros todos, y en especial a quienes trabajan en UCIs y en Urgencias tanto de Atención Primaria como Hospitalaria, que son quienes más carga emocional están soportando. En Córdoba, gracias a ello, vamos controlando el avance y pido a Dios que sigamos así.
Pero LO MAS IMPORTANTE es la provisión de medios de protección y de medios diagnósticos para confirmar o descartar la infección en los profesionales y en la población. HAY QUE CUIDAR A QUIENES NOS CUIDAN. Si no se cumple esta premisa, mal lo llevamos.
Todos unidos, solidarios y fuertes. Conseguiremos volver a la normalidad con la esperanza de que será diferente y mejor para todos.


27 diciembre, 2019

La España vaciada y la ausencia del Médico Rural

Artículo sobre Medicina Rural (clickar para leer el artículo)

Totalmente de acuerdo con las declaraciones de mi compañera Adela Vázquez. Hay que tomar medidas drásticas ya, para evitar la "despoblación médica y sanitaria en general" en la zona rural. O dicho en palabras de un gran médico rural cómo es Ángel López Herranz, "España no se va a quedar solo vacía de personas, también de médicos". Al grave problema de la próxima jubilación de un elevado porcentaje de sanitarios en los próximos años se une la apatía de los médicos para irse al medio rural.Hay que reconfigurar el mapa sanitario. Por supuesto que los MIR deben conocer las ventajas de trabajar en el medio rural. También hay que reorganizar la carga de trabajo y facilitar la asistencia sanitaria en todos los puntos. Las distintas Administraciones deben ya, de una vez, comenzar a tomar medidas a largo plazo y no como hasta ahora, cortoplacistas, para que den resultados y votos en 4 años. Este problema hace años que venimos advirtiéndolo y no se han tomado medidas para que no llegara a producirse.

Tenemos que realzar y ensalzar los valores de la Medicina Rural. Tenemos que convencer a nuestros compañeros jóvenes para que se vengan a los pueblos y conozcan lo satisfactorio y agradecido que es el trabajar en ellos, aunque tenga sus puntos negativos cómo puede ser el aislamiento y la renuncia a algunas de las ventajas que puede proporcionar la capital.


El Médico Rural es un pilar fundamental en los pueblos ya que ayuda a asentar población en el medio rural, aporta calidad de vida a sus habitantes y con su trabajo contribuye al bienestar de la sociedad.
Pero además hay que incentivar a quienes se vayan a trabajar en esas condiciones, posibilitándoles la vivienda, mejorando las comunicaciones en todos los sentidos, valorando su trabajo en el currículum, facilitándole la formación continuada y la investigación, mejorando la conciliación familiar y medidas de descanso y ocio y por supuesto también el aspecto económico.

En resumen es una cuestión de Estado, en el que tienen que tomar partido todas las Administraciones.

21 noviembre, 2008

EL MEDICO TITULAR ANTE LAS CRISIS SANITARIAS

El Médico Titular, ese gran desconocido del Sistema Sanitario Público Español, tal vez sea una pieza fundamental a la hora de gestionar y solucionar crisis sanitarias. Profesional que se encuentra imbricado en la sociedad de la población cuyo cuidado de salud tiene encomendado, es quien mejor conoce los intríngulis y vericuetos para solucionar, en ocasiones, problemas que las Administraciones o grandes especialistas no saben resolver porque no están al tanto de las claves que solo la constante convivencia permite conocer.
El anonimato en el que ha trabajado siempre el Médico Titular no ha sido nunca noticia, como tampoco lo es la invisibilidad del éxito de los Servicios de Salud Pública. Tengo un ejemplo personal acerca de este anonimato: aprovechando un caso de tétanos en una de las aldeas de Fuente Palmera, organizamos los Médicos Titulares, una campaña de vacunación masiva de la población. Aquella campaña, facilitada por la difusión local de la noticia como reguero de tinta, no tuvo relevancia fuera de las fronteras del Municipio, pero conseguimos realizar un magnífico y exitoso servicio preventivo de Salud Pública. Los problemas de salud y las claves para controlarlos se entienden mucho mejor si se tiene información del contexto social, físico, antecedentes e incluso de la opinión de los afectados.
El Médico Titular siempre ha estado al lado de los más necesitados, y en las crisis sanitarias de siglos pasados ya se adelantó con su actuación ética a lo que después ya dejaría de ocurrir gracias a la universalización de la asistencia sanitaria. Siempre atendió de igual manera a pobres que a ricos, aunque no pudiese luchar contra las condiciones socio-económicas de los más necesitados que eran la causa de las diferencias significativas de mortalidad que acarreaban las crisis sanitarias, como por ejemplo la de la gripe de 1918.
Ante una crisis es muy importante tener en cuenta la percepción del riesgo que tiene la población. Aquí cobra especial relevancia el papel del Médico Titular, en permanente comunicación con la población. El Médico Titular, ha sido siempre una autoridad respetada, creída, considerada, aceptada y obedecida. Gracias a estas características le ha sido fácil crear, mantener o restablecer la confianza. Pero en las crisis sanitarias no es suficiente la confianza de la población en su Médico, sino que se ha de basar en el trípode formado por políticos, profesionales y medios de comunicación.
En nuestros tiempos, van apareciendo crisis sanitarias que van dejando algunas brechas difíciles de cerrar: TBC, cólera, SIDA, aceite de colza, vacas locas, gripe aviar, toxiinfecciones alimentarias, etc. En estas últimas y gracias a la Reforma Sanitaria de la Atención Primaria, el Médico Titular ha tenido un papel menos relevante y más difuminado en el contexto general, pero estoy seguro de la influencia anónima y callada que los que todavía se sienten Médicos Titulares han tenido en las actuaciones.
En las crisis se demuestra muchas veces la insuficiencia de recursos operativos, que en caso de las zonas rurales han sido disimulados gracias a la entrega y eficiencia del Médico Titular.
Otra de las características importantes del papel del Médico Titular ante las crisis sanitarias es su independencia, su actitud ética y su neutralidad. El paso al debate político de las crisis sanitarias es otro componente importante en la gestión de las mismas, ya que siempre son utilizadas por la oposición para controlar el papel del gobierno en su quehacer por gestionar la crisis. El Médico Titular se ha caracterizado, como funcionario público que es, por su neutralidad y lealtad a las disposiciones de la autoridad sanitaria del momento.

09 noviembre, 2008

Afectividad y Efectividad: Claves en el éxito del Médico de Cabecera


Me ha sorprendido gratamente el artículo publicado en XLSEMANAL nº 1098, por la malagueña Maria del Carmen Picarzo Cano donde habla con añoranza de los médicos de cabecera. Tengo que darle la grata noticia de que existen muchos médicos como los que ella desea. No toda la medicina está en los hospitales y tampoco se puede decir que en los hospitales no haya humanismo ni humanidad. Quien se siente médico, lo es hasta la muerte. Lástima que nos encontremos en una situación profesional tan lamentable y que muchos estén emigrando a sitios donde poder ejercer dignamente. Espero y deseo que quienes tienen la obligación de solucionar el grave problema de la Atención Primaria, en especial, y de la Sanidad en general no demoren en hacerlo.

08 noviembre, 2008

Fundación de Médicos Titulares

CÓRDOBA ACOGIÓ LA CELEBRACIÓN DE LOS 150 AÑOS DE HISTORIA DE ESTOS FACULTATIVOS
La Fundación Nacional de Médicos Titulares, pendiente del visto bueno del Ministerio de Sanidad y Consumo
Según fuentes de la OMC, hay un fondo histórico de más de 180.000 euros que servirá para crearla

Texto: Óscar López Alba. Fotografía: Ana Salazar. Córdoba

La asamblea general de vocales de los médicos titulares que se celebró este fin de semana en Córdoba sirvió para refrendar el proyecto de la Fundación Nacional de Médicos Titulares, pendiente del visto bueno del Ministerio de Sanidad y Consumo. Este trámite es necesario para poder llevar a cabo la transformación del fondo histórico de los titulares, que de ser caja de auxilio social debe pasar a ser el sustento de esta Fundación que nacerá bajo el auspicio de la Organización Médica Colegial (OMC).
De izquierda a derecha, Ángel Cacho Calvo, médico titular de El Molar (Comunidad de Madrid); Jerónimo Fernández Torrente, representante nacional de Atención Primaria Urbana; Bernabé Galán, secretario del Colegio de Médicos de Córdoba; Jesús Aguirre, senador por Córdoba; Isacio Siguero, presidente del Consejo General de Médicos; Serafín Romero, presidente del Colegio de Médicos de Córdoba; y Pedro Hidalgo, presidente del Colegio de Médicos de Badajoz.
Según fuentes consultadas por Redacción Médica, este fondo histórico, resultante de cuotas que hace años pagaban los médicos titulares, superaría los 30 millones de pesetas (180.000 euros). La solicitud para poner en marcha la Fundación Nacional de Médicos Titulares está tramitada desde hace tiempo, y ahora sólo se espera la aprobación ministerial, momento en el que la asesoría jurídica de la OMC se pondrá en marcha para encargarse de la burocracia pertinente.

Hay que recordar que este fondo estuvo gestionado durante años por Previsión Sanitaria Nacional (PSN), pero con la reforma de las cajas de auxilio pasó de nuevo a la custodia de la OMC. Precisamente, uno de los médicos titulares que intervino en una de las mesas de trabajo, Ángel Cacho, que desarrolla su labor en El Molar (Comunidad de Madrid), aprovechó su intervención para denunciar que “hemos tenido que luchar con la OMC para seguir existiendo, y hasta nos han querido quitar nuestro fondo”, afirmó.

La Fundación Nacional de Médicos Titulares se creará para atender a los profesionales que estén en precario y darles una cobertura desde el punto de vista sociosanitario en general.

Un futuro condicionado

El Congreso Nacional de Médicos Titulares, donde se enmarcó la mencionada asamblea, dejó claro que el futuro de la figura del médico titular está condicionado por la lejanía en el tiempo de las últimas convocatorias de plazas para este cuerpo. Han pasado ya 25 años de la última de ámbito nacional, y en administraciones locales más de 18 años.
Jesús Aguirre, en primer plano, y al fondo, el secretario general de la OMC, Juan José Rodríguez Sendín, conversa con Joaquín Chacón, médico titular y ex director gerente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam); Antonio Fernández-Pro, representante nacional de Administraciones Públicas y presidente del comité organizador del Congreso, junto a José Manuel Solla, ex presidente de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG). Los asistentes a las diferentes mesas también participaron activamente. En la imagen, José Guerra, médico titular de Córdoba.
Tras un repaso de la situación del médico titular en las diferentes comunidades autónomas, y su integración (o no integración) más o menos traumática, una de las principales conclusiones de esta cita es que este profesional añora la capacidad de autogestión que disfrutaban hace años, y que con el tiempo ha desaparecido. “En este tiempo han cambiado los pacientes”, señaló Pedro Hidalgo, presidente del Colegio de Médicos de Badajoz, “y nosotros también, que nos hemos ido envenenando porque cada vez nos controlan más. Los médicos titulares están cada vez más desmotivados, perdiendo al enfermo por culpa de la burocratización”, indicó.

Más humanismo

Por su parte, el senador Jesús Aguirre, médico titular durante más de un cuarto de siglo, pidió recuperar el humanismo que caracterizaba hace tiempo a esta figura. “El médico titular hacía un abordaje integral del paciente, desde lo físico a lo psíquico, y conociendo a la perfección a su entorno del enfermo. Lo ideal sería sumar lo bueno de entonces, con la formación continua que existe ahora”, pidió, para “tener así al médico del siglo XXI, que sería un compendio de afectividad y efectividad”.
Una de las mesas del Congreso. De izquierda a derecha, Ángel Cacho, Pedro Hidalgo, Bernabé Galán, Jesús Aguirre, y Juan José Rodríguez Sendín.
El senador Ignacio Burgos, que protagonizó una de las mesas de trabajo, siguió otras en compañía de Serafín Romero e Isacio Siguero. Los promotores de la cita: Antonio Fernández-Pro, presidente del comité organizador del Congreso, y Serafín Romero, presidente del mismo.
Varios centenares de médicos titulares siguieron las jornadas del Congreso. En la imagen, durante uno de los descansos, disfrutando de un desayuno en uno de los patios del Palacio de Congresos de Córdoba. Isacio Siguero, además del discurso inaugural, estuvo muy participativo en otras mesas a las que asistió como público.
José Antonio Herranz, presidente del Colegio de Médicos de Castellón; Manuel Ramón Devesa, presidente de SEMG-Galicia; José Luis Navas, presidente del Sindicato Médico de Córdoba (Simec); Joaquín Chacón; Ángel González Ruiz, y ex presidente del Sindicato Médico de Andalucía.

Congreso de Médicos Titulares

Noticia en Médicos y Pacientes.com

Noticia en "Médicos y Pacientes"

Noticia en AZPrensa.com

Noticia en Diario Córdoba

Noticia Diario Córdoba

Noticia en El Médico Interactivo

Noticia en Redacción Médica

Noticia en ABC

Noticia en Diario Médico



09 diciembre, 2007

¿Gestión Sanitaria? En Atención Primaria, NO

Querido amigo Manolo:
¿Hasta cuando aguantaremos? Tengo verdadera curiosidad por conocer la fecha en la que digamos "hasta aquí hemos llegado" y nos plantemos indefinidamente hasta que sean expulsados todos aquellos que han destruido la Reforma de Atención Primaria y continúan hundiéndola, y
retomemos por enésima vez la reconstrucción de su maltrecha esencia.
Lamentablemente, los más nuevos, los recién terminados expresan su
descontento apenas sin mojarse en el caos y desorganización en la que
estamos inmersos. Se manifiestan en contra del Sistema (o mejor dicho
del anti-Sistema) huyendo del mismo y probando fortuna en otros países
de nuestro entorno. Allí encuentran lo que nos falta aquí: mejores
condiciones laborales y salariales, tiempo para atender a la población y
desarrollar programas, procesos y proyectos, consideración y
reconocimiento por parte de sus gerentes, etc.
Me animé a escribirte hace dos meses cuando recibí nuestra revista (cada
número supera al anterior, es magnífica, enhorabuena) de septiembre.
MEDICINA DE FAMILIA ANDALUCIA es la muestra de un trabajo bien hecho por
un grupo de profesionales a pesar de las condiciones y circunstancias
que sufrimos día a día en nuestros trabajos.
Nunca he sabido y sigo sin saber a quien atienden nuestros gestores, en
qué fuentes beben el conocimiento para después disponer y organizar. No
sé si consultan a las sociedades científicas, si se relacionan con los
trabajadores de a pie. Al menos conmigo nunca lo han hecho, a pesar de
haber estado al otro lado de la mesa (como Director de Distrito que se
empapaba de los problemas y compartía las soluciones, consiguiendo
fácilmente los objetivos) y haber sido Secretario General Nacional y
Presidente Autonómico de la otra Sociedad de At. Primaria (Semergen.
Tengo buenas relaciones con quienes nos gobiernan y no suelo callarme
los fallos y procuro dar ideas, aportar soluciones, etc. Pero sospecho
que están sordos o no nos quieren oir porque creen que ya lo saben todo.
Diraya. Buena herramienta, lentamente desarrollada, mal conectada,
insufrible, desesperante, ocasionadora de grandes pérdidas de tiempo
(que es dinero) ... y de árboles.
Otro día hablaremos de la prescripción pro principio activo y de los
precios de referencia: una iniciativa plausible, con finalidad
beneficiosa de entrada, para la poblaión, pero en realidad lo que ha
servido es para dar poder a las oficinas de farmacia y multiplicar sus
ganancias. ¿Sabías que hay un laboratorio envasador de medicamentos
genéricos que ofrecen el regalo de 200 envases de un medicamento muy
prescrito, con la compra de 100? Tengo ejemplos con nombres y apellidos,
así como fechas, en los que el cambio (a instancia del farmacéutico) de
un determinado genérico por ese otro que tanto beneficio deja, ha
provocado empeoramientos en pacientes que han originado un ingreso
hospitalario de varios días, poniendo en ocasiones en peligro la vida de
los mismos, por no decir el gasto que ha ocasionado al erario público.
He leido ultimamente, no recuerdo dónde, que en las CC. AA. en las que
se obliga a prescribir por principio activo se ha ahorrado menos que en
las que no es obligatorio (y eso que no cuentan el coste y gasto
indirecto como ingresos, traslados, estancias, etc, ocasionados por esta
prescripción obligada acompañada de una dispensación libre).
Termino añadiendo algo que tú también sabes acerca de la tala de
árboles. Nuestro Diraya (o mejor sus programadores) colabora en el
aumento de tala forestal no solo con el folio del régimen especial de la
minería (que al fin y al cabo es solo en las bajas y altas), sino que
abundan en ello cada semana con cada paciente que recoge su parte de
confirmación, del que salen cuatro folios de los que se le entregan dos
y los otros dos tenemos que destruirlos. ¿Por qué no quieren programar
las impresoras para que solo impriman los dos folios que no se
destruyen? Esto huele a podrido, ya que llevamos tiempo denunciando este
despilfarro y este atentado contra la capa de ozono, sin que haya
respuesta correctora.
Un abrazo:
Bernabé Galán

02 septiembre, 2007

El dinero de la vacuna contra el cáncer de cérvix, para educación sanitaria

Bernabé Galán
Doctor en Medicina. Especialista en Medicina de Familia y Comunitaria
Centro de Salud de Fuente Palmera (Córdoba)

Leyendo el pasado día 1 de septiembre un periódico de tirada nacional, me sorprendió negativamente la lectura de una carta al Director escrita por un Médico General, líder mundial de opinión, como es el Dr. Juan Gervas. Dicha misiva se refería a la vacuna contra el cáncer de útero. El sorprenderme no fue por el contenido, que apoyo y suscribo íntegramente, sino por la ubicación en el apartado de “cartas al director”. Un escrito que hace alusión a un tema tan importante, no por las vidas que salve (pocas), sino por el gasto que va a suponer al Estado (o Autonomías, que también son Estado) si al final se incluye en el calendario vacunal. Creo que antes de crear expectativas falsas a la población, se debería haber consultado a quien entienda tanto de Salud real (la del día a día, la del contacto con las personas, la del conocimiento de la realidad) y también de Economía de la Salud. Hay profesionales en nuestro País, conocidos de sobra, que pueden aportar mucho, sin protagonismos ni con intereses económicos de por medio. El Dr. Gervas es ejemplo de líder de opinión médica, por no tener más espacio no ha podido, estoy seguro, hablar de Educación para la Salud y del tiempo en las consultas, de la ratio pacientes/médico, etc. Con una décima parte de lo que se pudiera gastar anualmente el Estado en implementar este proyecto, y empleando ese presupuesto en Educación para la Salud y ampliando plantillas de profesionales sería suficiente para evitar muchos cánceres, y no solo de útero en la población española. Siempre se tiene a la Educación para la Salud como algo a lo que se acude y cita por parte de los políticos, pero no se la toman en serio. Se sabe que la EpS es mucho más importante, que con ella se salvan muchas más vidas, que se goza de una mejor calidad de vida, que disminuyen las enfermedades que dependen de una modificación de hábitos, que se debe comenzar en la escuela primaria, que fundamentalmente se ha de implementar por profesores con el apoyo de profesionales sanitarios, etc., etc. Se sabe, pero no se cree en ella. Y no se cree en ella porque no se le ven los frutos a corto plazo, como tampoco se le verán a esta vacuna que se pretende imponer en el calendario vacunal. Y en este caso serán tan escasos, que no se merece ese esfuerzo en una dirección, a mi parecer, equivocada.

17 noviembre, 2005

POESIA QUE ME DEDICÓ JOSÉ CASTELL MOHEDANO "PILONGA"

POESIA QUE ME DEDICÓ JOSÉ CASTELL MOHEDANO "PILONGA" en el 25 aniversario de mi llegada a Fuente Palmera.

Mandó que se la escribieran a máquina y me la entregó.
La transcribo tal como me la dió.

Mi hijo Alejandro B. Galán Díaz, Arquitecto, y muy aficionado a fabricar relojes de sol, quiso dejar constancia de la presencia de "Pilonga" en su barrio,como persona relevante y como homenaje a él, fabricó un reloj de sol, que instaló en la Plaza de los Remedios de Fuente Palmera, consistente en la imagen de un señor (que es la misma imagen de José Castell) sentado con su bastón inclinado que sirve de fiel para que su sombra dé la hora solar)


Don Bernabé Galán Sánchez,
médico general de medicina,
es una bella persona,
pues con todo el mundo se trata
como si de la familia fuese.

Ya lleva veinticinco años en
Este pequeño pueblo y nunca
He escuchado a nadie hablar mal de él,
Pues es un excelente médico y
Nadie lo puede dudar.

Siempre que le preguntas alguna duda
él te contesta con amabilidad y te
dice toda la verdad.

Yo, José Castell Mohedano,
soy paciente de él desde que
vino a Fuente Palmera y
nunca jamás he tenido una queja de él
porque siempre se ha portado
muy bien conmigo,
e incluso, a veces, ha hecho cosas por mí,
que no estaban en su poder,
dándome consejos con mucho agrado.

Y las gracias todos le damos
porque así se lo merece él y con
cariño y simpatía te da un fuerte abrazo
y se despide de ti un viejo amigo.



                      UN SALUDO                     








25 abril, 2002

LA PERDURABILIDAD DE UNOS SUPOSITORIOS

La necesidad de muchas personas, la ignorancia, el retraso cultural, la diferencia social y el deseo de ayudarlos, son algunos de los aliños que condimentan el mantenimiento de la juventud en algunos médicos rurales, a pesar de ir cumpliendo años en el mismo medio.
En una ocasión, siendo muy joven (en años) quien escribe estas líneas, se le presentó en la consulta un señor a quien conocía por ser vecino, pero que jamás había necesitado mis servicios desde que me encontraba en aquel pueblo cordobés. Se quejaba de un dolor en la rodilla derecha, que le había aparecido hacía unos meses, pero que ya le estaba molestando todos los días y quería dejar de tenerlo. Lo exploré, no encontrando nada que lo justificara que no fuera un proceso artrósico debido a las características personales del paciente.
Le prescribí unos supositorios y le comenté que seguro que mejoraría.
Había pasado casi un año, cuando volvió por la consulta a solicitarme una nueva receta para repetir los supositorios aquellos que le prescribí, ya que le habían sentado muy bien. Extrañado, le comenté que de aquello hacía mucho tiempo y que no recordaba de qué medicamento se trataba, que para ello me tendría que traer la última caja que tuviese en casa, pensando que las había ido comprando sin receta de la Seguridad Social. Mayor fue mi sorpresa cuando me comentó que no había gastado nada más que una caja en todo el año. Pero mi estupefacción llegó al clímax cuando añadió que se había puesto diariamente uno por la mañana y otro por la noche. No sirvió de nada que le explicara que si la caja tenía diez supositorios, y se ponía dos cada día, la caja solo le podía durar cinco días, y que por lo tanto si el había hecho el tratamiento ininterrumpidamente durante casi un año, hubiese necesitado SETENTA Y TRES CAJAS.
Mi capacidad de asombro se puso a prueba cuando tajantemente me dijo:
- Doctor, yo me ponía el supositorio y me hacía efecto, pero luego al ir al cuarto de baño a defecar, salía entero y me daba lástima desperdiciarlo. Así que lo lavaba y me servía para la siguiente vez.
A partir de ahí comprendí todo: No le hubiera hecho falta ninguna medicina para aliviar su dolor. Algunos compañeros recordarán que antes de la era del plástico, se utilizaba para envolver los supositorios el papel plata y se introducían en frasquitos de vidrio de dos en dos. Nuestro amigo se los ponía con envoltorio incluido, y evidentemente los expulsaba enteros.

28 septiembre, 2000

Anorexia y Bulimia: Prevención por el Medico de Cabecera

Importancia del Médico de Cabecera en la prevención de los trastornos del comportamiento alimentario

Ponencia del Dr. Bernabé Galán Sánchez en el XXII Congreso Nacional de Semergen, celebrado en Santiago de Compostela los días 27 al 30 de Septiembre de 2000


DIAPO 1

Observamos cómo el problema de los trastornos del comportamiento alimentario incrementa su importancia y difusión conforme van pasando las fechas. Lo que no le acompaña paralelamente es el reconocimiento que se le debe tener a los médicos de cabecera en el papel que ocupan en la prevención y seguimiento de estos desarreglos.

DIAPO 2

La alteración en la percepción de la imagen corporal que padecen nuestras jóvenes enfermas así como el comportamiento posterior, podemos intuirla o anticiparla los médicos de familia porque conocemos el medio donde se ha desarrollado esa niña que posiblemente hemos visto nacer y crecer en el seno de una familia, tal vez no muy cariñosa ni bien avenida. Recordamos que conforme iba creciendo aumentaba su inseguridad, su inestabilidad emocional y su ansiedad, disminuía su autoestima y no toleraba la frustración. Posiblemente fuera gordita de pequeña y la cuidaba su abuela,ya que sus padres casi nunca estaban en casa. Hasta ahora no había sido respondona y desde hace un tiempo es una protesta andante y siempre está discutiendo o provocando discusiones a otros.

DIAPO 3

Esta breve narración se la pueden aplicar muchos médicos de cabecera que permanecen de manera continuada trabajando con la misma población. Pero también habría que añadir que cuando sospechamos o diagnosticamos un trastorno del comportamiento alimentario tendríamos que decir que hemos fracasado en el aspecto preventivo que nos corresponde, ya que nuestra función como Médicos de Atención Primaria principalmente debe ser preventiva, como hacemos continuamente con otras patologías.

DIAPO 4

Nuestra predisposición a trabajar en la prevención de estos trastornos al unísono con las familias afectadas, evitaría muchas consecuencias que pueden llegar a ser graves, como es el hecho que del 5-10 % de las afectadas mueren. La familia se sumerge en una situación difícil de soportar: ven como su hija o hijo (ya que va aumentando la incidencia en varones) entran en una difícil etapa de aislamiento, incomprensión, recaídas, vergüenza, soledad, impotencia, sentimientos de culpabilidad, etc.

DIAPO 5

Tenemos una ardua tarea, ya que es difícil luchar contra la cultura de la delgadez, que impone un patrón de medidas corporales difícil de conseguir sin unas dietas estrictas, que afectan negativamente a la salud. Anorexia, bulimia, delgadez y salud son cuatro términos estrechamente relacionados que plantean la necesidad de concienciar a la población y adoptar medidas preventivas.
Vemos qué paradojas encontramos en los medios de comunicación: mientras Sanidad lanza su campaña, la industria de la moda promociona los cuerpos esculturales con publicidad de siluetas mitificadas y de medicamentos adelgazantes milagrosamente rápidos y efectivos. Mientras en otras partes del mundo hay mucha gente castigada por el hambre y la falta de alimentos.

DIAPO 6

Las autoridades sanitarias y los expertos pasan el tiempo discutiendo sobre la necesidad de invertir en la prevención y tratamiento de estos trastornos y no se ponen de acuerdo. Lo único que parece que tienen claro es que los resultados demuestran que la INTERVENCIÓN TEMPRANA es el mejor factor para la recuperación.



DIAPO 7

Los expertos tampoco se ponen de acuerdo en establecer los límites entre estado “normal” y “anormal” (esto es, si cumplen los criterios diagnósticos o le falta alguno), en la edad de inicio (ya que mientras unos opinan que se debe considerar la edad en la que aparece el primer síntoma, otros piensan que se debe tomar como edad de inicio aquella en la que se encuentra el enfermo con toda la sintomatología) y por último las altas tasas de comorbilidad observadas en individuos con trastorno del comportamiento alimentario (también los expertos siguen polemizando para determinar si los TCA deberían incluirse dentro de otra forma de psicopatología como los trastornos del estado de ánimo, los trastornos de angustia o los causados por el consumo de sustancias tóxicas).

DIAPO 8

Olvidémosnos de los investigadores y nosotros, Médicos, vayamos a lo concreto, a lo práctico y a ver qué podemos hacer en lo que nos corresponde, que es la prevención, que como sabemos se debe realizar a tres niveles: prevención primaria que atiende a los aspectos que condicionan el desarrollo de la enfermedad reduciendo su incidencia. La secundaria que facilita las intervenciones encaminadas a reducir el tiempo entre el diagnóstico del trastorno y el inicio del tratamiento y su buen resultado y finalmente la prevención terciaria que tiende a eliminar o reducir alguno de los síntomas o complicaciones graves de la enfermedad.

DIAPO 9

Prevenir significa estar alerta, no sólo sobre el comportamiento de los hijos con la comida, sino también sobre los demás aspectos de la vida que pueden preocuparles o que les están causando dificultades, como por ejemplo: ¿tiene amigos?, ¿está especialmente centrado en los estudios o le va mal en estos?, ¿disfruta de las cosas que hace?, ¿tiene confianza en sí mismo?, etc.


DIAPO 10

La anorexia y/o la bulimia, como enfermedades, son la síntesis o el final de un proceso en el que coinciden muchos malestares. Los padres, profesores, sanitarios, clubes juveniles, amigos, etc., debemos estar atentos a las dificultades que aparecen durante la adolescencia, ayudando a que los jóvenes desarrollen sus capacidades personales que les permitan resolver sus propios conflictos de forma saludable.
Si una persona joven o un adolescente manifiesta el deseo de perder peso se debe escuchar su demanda, tal vez tenga razón y no le vendría mal perder algún kilo, y en este caso, si se inicia una dieta debe hacerse bajo la supervisión de un médico. Pero también puede ocurrir que este descontento con la imagen corporal nos esté avisando que algo no funciona.

DIAPO 11

Pasemos a desarrollar cada una de estas tres formas de prevención:

PREVENCIÓN PRIMARIA
Su papel radica en una acción directa para la reducción de la incidencia del trastorno. Aunque desconozcamos muchos factores que desencadenan la enfermedad sabemos que algunos son comunes a gran parte de las pacientes: la sumisión a los estereotipos culturales, la reducción de la dieta, el deseo de ser delgadas, la desinformación dietética, etc. son rasgos comunes en la mayoría de las anoréxicas.

DIAPO 12

Un programa de prevención primaria debe intervenir a nivel individual y grupal o social eliminando factores causales y fortaleciendo al “huésped” inmunizándolo contra los estímulos perniciosos y debe abordar los siguientes aspectos:
1.Información, que debe ir dirigida en primer lugar a los sujetos de riesgo y a sus familias y en segundo lugar a la población en general. Esta prevención deberá hacerse en el hogar, el colegio y la universidad.
2. Modificación de conductas precursoras de la enfermedad como las de variar la dieta por motivos no claramente justificados o iniciar dietas restrictivas, a espaldas de la familia, con la finalidad hipotética de mejorar la figura.
3.Identificación de los grupos de riesgo mediante cuestionarios por los que se pueden descubrir aquellos sujetos que están en situación de padecer la enfermedad.
4.Acción sobre los estereotipos culturales: aunque poco podemos hacer los Médicos de Familia ya que este tema mueve grandes intereses económicos, podemos sensibilizar a la población contra el riesgo que conlleva la presión cultural dirigida a potenciar los aspectos estéticos, la promoción de una figura inalcanzable, la vinculación de la belleza física con el éxito y sobre todo hacerles ver que las formas para conseguirlo son perjudiciales para la salud.
5. Educación escolar.
Hay que establecer medidas muy tempranas mediante programas de educación alimentaria en las escuelas: se ha observado que si se reduce el número de personas jóvenes que hacen dieta de forma innecesaria se reduce la incidencia de anorexia nerviosa.

DIAPO 13

La PREVENCION SECUNDARIA está encaminada a reducir el tiempo entre la aparición del trastorno y el inicio del tratamiento. Para una correcta prevención secundaria debemos valorar los siguientes aspectos: Diagnóstico precoz, Tratamientos correctos y dispositivo asistencial eficaz.

DIAPO 14

1. Diagnóstico precoz.
Cuando la familia acude con la muchacha al médico porque ha perdido mucho peso, tiene amenorrea, le notan rarezas en la alimentación y la ven muy preocupada por su figura y su peso, el tratamiento correcto a veces se demora no tanto por un diagnóstico incorrecto sino por la pretensión de resolver el problema desde una vertiente estrictamente somática.
En este apartado nos podemos encontrar con dos serios problemas que habría que solucionar: la interacción entre pacientes y médicos y el grado de habilidad de estos para conseguir una identificación temprana de la patología.
El problema de interacción puede ser debido a varias causas:
1)A la demora del paciente en consultar, bien por que no se consideran enfermos, bien por vergüenza, bien porque temen tener que abandonar su dieta y engordar otra vez, bien por miedo a la hospitalización.
2)En la demora del médico en diagnosticar los trastornos a tiempo casi siempre por falta de formación que nos habilite a sospechar la patología.
3)La comunicación entre ambos, casi siempre por desconfianza del médico a las respuestas del paciente, así como por tener una actitud negativa que puede ser captada por la enferma.
4)Las diferencias de género entre pacientes y profesionales, hacen inhibir la confianza de aquellas en sus médicos, a la vez que a estos les cuesta más trabajo comprenderlas cuando el profesional es hombre.
5)A las intervenciones inadecuadas efectuadas por los médicos, incluyendo sus derivaciones a otros especialistas.
DIAPO 15
¿CÓMO PODEMOS SABER QUE ESTAMOS ANTE EL INICIO DE UN TCA?
Hay algunos detalles que nos hacen sospechar:
1.Suelen ser niñas mayores de 14 años que SE QUEJAN DE SU ASPECTO FÍSICO, y afirman que están obesas aunque las vemos muy delgadas.
2.Reducen el consumo de alimentos.
3. Se vuelven cada vez más introvertidas y aisladas de la vida social. Aumentan su agresividad y tristeza.
4.Juzgan su vida bajo la visión de la imagen personal, la belleza, el triunfo ...
5. Se concentran en los estudios pero con más dificultades que antes, aumentando obsesivamente las horas de estudio.
6. CAMBIAN SUS HÁBITOS EN RELACIÓN A LA COMIDA, de forma rígida y continuada, procuran no coincidir con la familia a la hora de comer, comen cada vez menos y se obsesionan en contar calorías.
7.AUMENTAN DE FORMA EXAGERADA LA PRÁCTICA DEL EJERCICIO FÍSICO, con la única finalidad de perder peso.
8.Abusan de la ingesta de diuréticos y laxantes.
9.Presentan irregularidades y pérdida de la menstruación así como frío y estreñimiento.

DIAPO 16

2. Tratamientos correctos.
En muchas ocasiones se demora el proceso de curación no porque la paciente no se inicie en tratamientos para la anorexia sino porque éstos o no son adecuados o son insuficientes.
Una auténtica prevención secundaria comienza cuando se inicia un tratamiento efectivo que atienda a las diferentes áreas comprometidas: dieta, peso, figura, cogniciones y relaciones interpersonales.
El tratamiento más eficaz es el llamado cognitivo-conductual por parte de un equipo multidisciplinario especializado en estos trastornos (médicos, enfermeras, psicólogos...) con el apoyo de la familia.

DIAPO 17
¿CUÁNDO DEBEMOS DERIVAR A UNA PACIENTE ANOREXICA AL ESPECIALISTA?
Ante cualquier sospecha de anorexia, se debe remitir a la paciente a un equipo especializado. Hay una serie de criterios de atención urgente incluso de ingreso en hospital: Pérdida de peso del 25-30%, alteraciones de la conciencia, convulsiones, deshidratación, alteraciones renales o hepáticas severas, pancreatitis, disminución del potasio (<3meq/l), org="" spa="" htm="">. [Consulta: 20 agosto.2000].
13.2.Laura.H.; Guillermo Carranza. Imágenes sobre la anorexia. [En linea]. Biblioteca de imágenes medicas (Zaragoza, 24/07/1997) [Consulta: 20 agosto.2000].
13.3. NOAH. Servicios de Información Nidus Well Connected. Trastornos del Comer: Anorexia y Bulimia Nerviosa [En linea] (New York 5/98) [Consulta: 20> agosto.2000].

02 septiembre, 2000

Opinión del Dr. Bernabé Galán sobre las Unidades Clínicas

INFORMES DE GESTION


Alternativas de gestión en Atención Primaria

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) lleva embarcado un tiempo en un proceso de modificación de la Atención Primaria que, en la práctica, viene a suponer una nueva reforma del sector. La principal novedad radica en las unidades clínicas de gestión, equipos de profesionales constituidos de manera voluntaria a los que se impone una serie de objetivos asistenciales, que después se completan con otros fijados por los propios trabajadores. La idea principal es dar más autonomía a los profesionales, que podrán diseñar sus estrategias de trabajo con el requisito fundamental de situar al paciente en el centro del sistema.
Antonio Morente

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha puesto ya en marcha un sistema de gestión en la Atención Primaria que ha sido definido como una nueva reconversión del sector, pese a que todavía no se ha culminado la iniciada en los años 80 en toda la comunidad autónoma. La clave está ahora en la creación de unidades de gestión que, desde un punto de vista sucinto, persiguen poner al paciente en el centro del sistema, además de atender algunas de las cuestiones más propugnadas, pero nunca atendidas, de todo el sector sanitario: dar más independencia a los profesionales y racionalizar, desde un punto de vista estrictamente sanitario, la atención que se presta.
Si algo va a caracterizar a las unidades clínicas es, fundamentalmente, su autonomía, tal y como explica Antonio Peinado, subdirector general de Atención Primaria del Servicio Andaluz de Salud. "Hasta ahora ­explica­ que el anterior se venían haciendo acuerdos de gestión, que eran obligatorios y marcaban objetivos para la organización" de los servicios que se prestan en los centros de Atención Primaria. Ahora, por el contrario, la adscripción a las unidades clínicas es voluntaria, funcionando como un contrato entre las partes.
El objetivo, señala Peinado, es "avanzar en lo que es la gestión clínica", para lo que se le da al profesional médico y de enfermería capacidad para autoorganizarse con vistas a optimizar los actuales recursos. En teoría, son los propios trabajadores los que deberán "proponer mejoras en el funcionamiento del centro y de los recursos", todo ello con una meta muy clara: mejorar la vinculación médico/paciente, "poner todos los medios para que la relación sea óptima".


Personalizar la atención

"La idea es personalizar la atención", pudiendo cada paciente recibir un trato diferenciado. El equipo se pondrá a disposición del usuario, al que, por ejemplo, se le buscará consulta en el horario que más le convenga. Todo esto se evaluará después a través de encuestas a los pacientes para ver cómo funciona el sistema, marcando la satisfacción del ciudadano las pautas y los resultados. En líneas generales, las unidades clínicas son funcionales, no orgánicas, sin presupuesto independiente y sin personalidad jurídica propia. La mitad de los ocho objetivos prioritarios que tendrá cada una de ellas será impuesta por el SAS, mientras que la otra mitad se hará a propuesta de cada equipo. "Queremos forzar a que la unidad clínica analice su propia realidad, identificando los problemas de su clientela" específica, es decir, centrarse en los problemas comunes de los ciudadanos de la zona en la que se ubique el centro de salud que acoja a la unidad clínica de turno.
Los cuatro objetivos que está imponiendo el SAS son los mismos en todos los casos, pasando fundamentalmente porque el nivel de satisfacción del usuario alcance un mínimo determinado. A esto habría que unir la eliminación de listas de espera (la consulta tiene que ser en el mismo día que se solicita), la utilización de medicamentos de alto valor intrínseco y el establecimiento de un tiempo de consulta que se quiere fijar en una media de cinco minutos. "El tiempo medio ahora -explica Antonio Peinado- varía en función de si es un centro ya reconvertido o no, pero está en unos cuatro minutos".
Al margen de lo anterior, cada unidad clínica deberá presentar unos mínimos de producción en unos determinados servicios considerados básicos por el SAS, que son la atención a los pacientes diabéticos, los inmovilizados y los hipertensos, así como la vacunación infantil. En estos campos se fija un número mínimo de usuarios a atender, considerándose que si no se alcanza esta cifra se está generando lista de espera y, por lo tanto, "no habrá incentivos" para el personal sanitario.
Para el resto de la producción, es decir, para los demás servicios, se hace un indicador sintético en el que se suma lo obtenido en los diferentes capítulos y, globalmente, debe superarse un mínimo. En este sentido, se tendrá muy en cuenta el aspecto económico, que se resume en el gasto farmacéutico de la unidad, las pruebas diagnósticas que mande, la interconsulta con la atención especializada y los gastos generales.
Los equipos deben autoorganizarse con la misión de mejorar la atención al paciente, todo ello a cargo de unidades que estarán compuestas por una media entre siete y doce profesionales, la mitad personal médico y la otra mitad de enfermería. Antonio Peinado destaca la "respuesta casi unánime" que se ha dado desde este último sector a la fórmula de las unidades clínicas, mientras que entre los facultativos "hay algunos que se han negado" a formar parte de ellas. Al fin y al cabo, y como esto es una experiencia de carácter absolutamente voluntario, estos trabajadores no tienen que dar la más mínima explicación de por qué se niegan a esta posibilidad.


Primeros pasos

Aproximadamente, en Andalucía hay del orden de los 300 centros de salud, con lo que Peinado calcula que podrán constituirse entre 200 y 250 unidades clínicas, con más de una en los centros más grandes.
Uno de los elementos fundamentales que se está exigiendo para la creación de estas unidades es el de la informatización de los equipos, a lo que se une la elaboración de sistemas de información sobre la actividad desarrollada hasta el momento. Esto permitirá más adelante establecer comparaciones para analizar el funcionamiento de las unidades clínicas en Atención Primaria. Las unidades son definidas por el SAS como el nivel organizativo básico que debe ir estructurándose de forma progresiva, siempre en un marco de dependencia orgánica y funcional de la dirección del distrito, por lo que no tendrá personalidad jurídica propia. De partida, estarán constituidas por equipos formales de profesionales coordinados por un responsable, que asumirá la representación de la unidad, y basadas en el consenso y la voluntariedad expresada de forma individual por los trabajadores que integrarán estos equipos.
A cambio, el SAS se compromete a que tanto en la definición de las actividades y protocolos internos de actuación, como en el desarrollo del plan de trabajo que emane del acuerdo de gestión con la dirección, se garantizará la participación de todos los trabajadores y la asunción de sus respectivas responsabilidades profesionales. Es decir, que el personal sanitario tendrá a partir de ahora una implicación mucho más directa en la organización de su actividad, con lo que se pretende vincularlo más con el sistema y racionalizar su funcionamiento.
Un aspecto fundamental es que las unidades no tienen independencia económica (no fragmentarán la unidad presupuestaria del centro sanitario al que pertenecen) y tampoco podrán asumir competencias como órganos de contratación. En lo que sí tendrán algo más de autonomía es en la selección de personal estatutario temporal, siempre que éste sea elegido de acuerdo a unos criterios prefijados en la mesa sectorial de Sanidad y con la supervisión de los sindicatos presentes en dicho foro.
Los sindicatos también jugarán un papel importante en el mismo proceso de acreditación de las unidades, hasta el punto de que es requisito obligatorio que los que tengan representación en la mesa sectorial den su opinión sobre los distintos proyectos de equipos a las direcciones gerencias o de distrito.


Requisitos a cumplir

Para que un equipo llegue a constituirse en unidad clínica no sólo debe asumir la cartera de servicios antes apuntada, sino que también debe cumplir una serie de requisitos para superar la fase inicial de acreditación. Así, y por lo que hace referencia al desarrollo clínico, se le pide a la unidad la elaboración de una guía de práctica clínica (basada en evidencias científicas), protocolos clínicos, un programa de mejora de proceso y protocolos de consumo, en los que su dato de evaluación es la cuenta analítica de resultados.
Deben aportarse, además, las actividades que van a desarrollarse de formación, investigación y las publicaciones que se van a realizar, a lo que se suma una cartera de clientes que se divide por grupos de edades. Todo esto debe completarse con una oferta de servicios, en la que deben incluirse las horas que se dedicarán a la Medicina general, el establecimiento de horarios de mañana y tarde, una atención continuada y la aplicación de procedimientos diagnósticos.
Este punto de partida debe traducirse después en el cumplimiento de una serie de objetivos, algunos comunes y otros (cuatro) específicos de cada unidad clínica. Entre los primeros se encuentra la reducción del tiempo de demora (los pacientes serán atendidos en el día en que lo soliciten), la ampliación del tiempo de consulta ­ya comentado, que debe pasar a cinco minutos de media­, la contención del gasto y la atención al usuario, al que se ofrecerá libertad de elección y se perseguirá el aumento de su satisfacción.
¿Cómo se cuantificará si un paciente está realmente satisfecho con el trabajo de la unidad? Para ello se han establecido nueve indicadores, los cuales pivotan en torno a unos porcentajes que serán establecidos por el Servicio Andaluz de Salud en función de los resultados de la primera encuesta de satisfacción que se haga a los usuarios. En cuanto al aspecto económico, se contemplan como gastos los de personal, sustitutos, fungibles, farmacia, interconsultas, analítica y gestión en general.
De manera global, hay que contemplar también las que serán normas y criterios de funcionamiento de las unidades, que en principio se comprometen a disponer y facilitar la información necesaria. Entre sus competencias más destacadas se encuentran las de fijar el número y duración de los contratos de refuerzos y sustituciones, incluyendo el plan de vacaciones.
Igualmente, las unidades también podrán seleccionar para su utilización los productos y medicamentos recogidos en el catálogo del distrito que, por su parte, comunicará las características técnicas y precios de dichos productos, pudiendo intervenir en el seguimiento periódico si se observan desviaciones en los costes. Los equipos, por último, propondrán a la dirección el volumen de actividad que desea solicitar a otras unidades, al hospital y al centro diagnóstico, fijando la dirección la cuantía de dichos volúmenes.
A la hora de valorar los resultados de la cuenta de resultados, se considerará que los objetivos se han cumplido cuando los valores sintéticos de la cartera de servicios no sea inferior a un porcentaje establecido y a la vez se han alcanzado los indicadores de cobertura en un porcentaje de servicios también establecido con anterioridad. Asimismo, los costes totales no deberán superar un porcentaje fijado de antemano.
Por lo que respecta a los objetivos, tanto comunes como específicos, se conforman diez intervalos para cada uno, a los que se asigna una puntuación específica. En líneas generales, valdrán el 70 por ciento del total de los comunes y el 30 por ciento de los específicos. Por su parte, los mecanismos de control consistirán en que, con carácter trimestral, la unidad informará de las coberturas acumuladas al distrito que, por su parte, dará datos del total de gastos.


De acreditación a delegación

Una vez superado el requisito de la acreditación, los grupos tendrán que asumir la fase de delegación, en la que mantienen las constantes de la anterior pero amplían sus competencias. Así, por ejemplo, la unidad podrá decidir sobre los créditos de reposición que le asigne la dirección del distrito, que tendrá la misión de dar a conocer la cuantía del crédito para reposición de inversiones. El equipo, además, acordará el número de horas de auxiliares administrativos y trabajadores sociales, proponiendo al distrito la cobertura de los servicios y metas para los objetivos comunes, así como la selección y meta para los objetivos específicos. Al margen, unidad y dirección del distrito pactarán los recursos humanos y físicos.
Asimismo, el equipo podrá seleccionar los productos sanitarios y medicamentos del catálogo del distrito, proponiendo nuevos productos a incluir en dicha relación. La unidad clínica, por último, podrá decidir a qué centros (entre los indicados por la dirección) solicitar los procedimientos diagnósticos. El distrito informará de los precios, aunque el equipo no tendrá limitaciones sobre el tipo de determinaciones o procedimientos que pueda requerir.


La opinión sindical

Otra cuestión a conocer es cómo ven todo este proceso los profesionales, que al fin y al cabo son los encargados de llevar todo esto a la práctica. A finales de julio del 99, el Servicio Andaluz de Salud redactó un documento en el que se plasmaba de forma oficial la creación de las unidades clínicas, aunque el compromiso sólo fue suscrito por los sindicatos CCOO y SATSE. ¿Por qué no lo firmó el Sindicato Médico Andaluz (SMA)? Básicamente porque se considera que todavía quedan muchos cabos sueltos, que hay muchas cosas por aclarar.
La principal preocupación del SMA es que no ve claro qué va a pasar con la incentivación de los profesionales, especialmente la económica, que se supone que es la principal contraprestación que reciben los trabajadores por aplicar este nuevo sistema. "No está nada claro de dónde van a salir los recursos para esto", algo que tampoco se clarificó con el documento elaborado por el SAS, en el que sólo se indica que el responsable de la unidad clínica "se responsabilizará de distribuir los incentivos pactados a los distintos componentes de la unidad, en función de los criterios que se definan con carácter previo".
Pese a esta situación, Ángel González señala que su sindicato no está en contra, ni mucho menos, de esta iniciativa, simplemente se encuentra "a la expectativa" de que se definan algunos aspectos para dar una opinión más ajustada. Mientras tanto, lo que se valora es que este proceso "puede llegar a ser una nueva reforma sanitaria porque se va a cambiar la forma de trabajar de los profesionales y es de gestionar los resultados".
Una cuestión que se critica desde el SMA es que la cartera de servicios es impuesta por el SAS, que establece unos objetivos comunes ya comentados que "no son pactados con las unidades clínicas ni en su contenido ni en su porcentaje". Los equipos, eso sí, pueden fijar cuatro objetivos específicos, pero a la hora de la valoración los fines comunes suponen el 70 por ciento del global, mientras que los particulares sólo representan el 30 por ciento.
Para el SMA, la gestión económica de la unidad lleva al desarrollo de la cuenta de resultados, en la que se intentan presupuestar los gastos: personal, sustituciones, interconsultas, gastos en pruebas complementarias... A cada acto se le asigna un precio, "y según el número fijado de cada uno de ellos, multiplicado por el precio asignado, se obtendrá el gasto", incluyéndose una cantidad fija a farmacia. En el capítulo de ingresos, por su parte, se reflejan las cantidades asignadas a la unidad, con lo que es equivalente a la cifra de gastos.
Así las cosas, para Ángel Tocino Ferrera, vocal autonómico de Primaria de esta formación sindical, la Administración lo que hace es fijar unos indicadores que respondan a su cartera de servicios, a lo que se suman unos objetivos que van orientados al usuario, en torno al cual debe ir adaptando su funcionamiento cada equipo. "Todo ello lógicamente hará que se aumente el gasto, lo que se contrarresta con una cuenta de resultados en donde partiendo de una cifra se trata que la unidad no se desvíe de ella".
Para intentar atenuar el impacto que producirá el nuevo modelo de gestión, el SMA apuesta por establecer unos mínimos de funcionamiento regulado en todos los centros, "para evitar el caos que se puede originar al haber centros con una gran disparidad de condiciones de trabajo entre ellos". En este sentido, lo importante es que la ampliación de la oferta asistencial no se traduzca en unas circunstancias "que rayen con lo antilaboral", de tanto que se le exija a los profesionales. Por ello, este sindicato reclama "condiciones de trabajo mínimas, negociadas e iguales para todos, y flexibilidad a partir de ahí pero sin permitir que se merme la calidad de vida de los profesionales para conseguir objetivos de asistencia".


Sociedades profesionales

Al margen de esta opinión sindical, quienes también están muy atentos a la creación de las unidades clínicas son las tres Sociedades profesionales existentes en Atención Primaria. En líneas generales la impresión es buena, aunque todavía consideran que hay bastantes cuestiones por resolver que, en más de un caso, sólo se harán sobre la marcha, es decir, que no se van a dilucidar antes de una manera teórica para después pasar a la práctica.
Bernabé Galán, secretario de la Sociedad de Medicina Rural y Generalista (SEMERGEN) y presidente de SEMERGEN/Andalucía, apunta que todavía no han hecho ninguna valoración, "pero pensamos que el futuro va por ahí y está bien" el modelo de unidades clínicas que pretende implantar el Servicio Andaluz de Salud. Desde su punto de vista, lo más importante es "tal vez que se profundiza más en la satisfacción de los profesionales, algo vital si tenemos en cuenta que quien debe tomar las riendas es quien tiene poder, que es el que prescribe y deriva".
O sea, que las unidades clínicas pueden traducirse en "una mejor gestión económica y un mejor funcionamiento en todos los sentidos". Lo importante ahora es que lo que se está hablando, "dar más autonomía al médico", se plasme en una realidad, aunque considera que durante este año van a ser pocos los equipos que se formen.
El proceso hasta llegar a este punto ha sido bastante lento. Bernabé Galán explica que en cada distrito sanitario se han producido reuniones en las que se ha ido estudiando la cuestión, pero no fue hasta que el SAS presentó el contrato de gestión que pudo hablarse formalmente de objetivos. Un paso previo importante es que "antes de acreditar la zona básica hay que hacer lo propio con el distrito", lo que ha propiciado numerosos debates internos en los que los profesionales han mostrado su postura, "la mayoría con mucho interés, pero también los hay con desinterés".
La primera cuestión es que parece que "las condiciones de trabajo van a mejorar" y la verdad es que, hasta ahora, "no se piensa mucho en el factor económico. Se prometen muchas cosas, pero no se concreta nada". Eso sí, cree que "los ciudadanos casi ni se van a dar cuenta" de todo este proceso, tal y como ha pasado con la anterior fase de reconversión todavía no concluida en Andalucía, merced a la cual "se ofrece un 300 por ciento más que antes y los pacientes lo van cogiendo con naturalidad", casi como si eso hubiese sido siempre así. En definitiva, la clave está en "mejorar la salud de los ciudadanos", algo que sólo se podrá comprobar pasado un tiempo y analizando los estudios comparativos que se hagan.
Bernabé Galán destaca también que dentro de un mismo centro podrá haber más de una unidad clínica, con parte del personal trabajando de esta manera y otra haciéndolo de la manera habitual hasta ahora. "Los equipos -subraya- estarán constituidos por médicos generalistas o de familia, pediatras y enfermeros, todos ellos coordinados por un director".
Uno de los problemas para poner todo esto en marcha es que "haría falta una informatización mucho mejor de la que tenemos". La aplicación de este sistema "requiere muchos registros, y te aburres de todos los papeles que debes rellenar". Otro aspecto es el factor humano, ya que "el personal es reacio a toda innovación que proviene de fuera, debe estar implicado". En este sentido, considera que "falta motivación", con lo que nos enfrentamos "al mismo problema que durante la reconversión anterior", algo que podría solucionarse en parte si los trabajadores "supieran, por ejemplo, que van a ganar más".
Bernabé Galán resalta que todo esto supone "un paso adelante, pero que nadie piense que se va a ganar más dinero a costa del ahorro" económico que pudiera lograrse, ya que esto desde su punto de vista no sería "ni ético ni moral". Esto supondría una "rémora en la prescripción" al ser consciente el médico de que ganará más dinero cuanto menos recete, algo de lo que "la gente se daría cuenta al final". Por ello, el presidente de SEMERGEN cree que hay que abundar también en los restantes incentivos, que deben traducirse en la formación del profesional y la obtención de mejor instrumental para la unidad. Esto no supone que haya que olvidar los complementos económicos, pero tampoco obsesionarse y ponerlos como el motor fundamental de todo el proceso.
La creación de las unidades clínicas, en definitiva, es cuestión de "tiempo y dinero". "Empezarán pocas y se irán sumando más", apunta Bernabé Galán, cuyo principal temor ahora es que "sospecho que a las primeras unidades las van a mimar para que salgan bien, y cuando el modelo se extienda se comprobará que no todo es tan bonito".


Se apuesta por la gestión

Por parte de la Sociedad Andaluza de Medicina Familiar y Comunitaria (SAMFYC) habla su presidente, Juan Manuel Espinosa Almendros, quien hace una "valoración global positiva" de todo este proceso, que además arranca cuando se está finalizando la anterior reforma". En este marco, la unidad clínica supone "toda una novedad" acorde con una época en la que "la gestión está más en alza" y se buscan procesos finalistas para llevarla a buen puerto, todo ello mediante un sistema que dará "más poder al ciudadano" y en el que destaca el "importante papel que va a jugar el médico".
Partiendo de esta base, esta Sociedad va a apoyar la fórmula de las unidades clínicas, aunque Espinosa Almendros reconoce que "ahora hay algunas dudas y lagunas" por resolver. "La aplicación de temas importantísimos apenas se ha contemplado, como la investigación y la docencia", a lo que se une que tampoco se especifican las plantillas horizontales, el número de personas que debe atender cada profesional (la Organización Mundial de la Salud recomienda un máximo de 2.500 pacientes por médico), cómo deben constituirse estas plantillas... Al desconocerse el cupo asistencial por profesional, también quedan en el aire cuestiones como el perfil de los pacientes o su edad, "temas importantes para establecer un método de trabajo".
Otro capítulo a considerar es el de la cuenta de resultados, algo en lo que se está trabajando mucho pero que es "difícil en Atención Primaria". La cuestión es saber qué se va a medir y cómo, y si el acento se va a poner en lo cuantitativo o lo cualitativo. El problema que puede surgir es que para atender los mínimos exigidos se dejen de hacer cosas (estrategias de riesgo, atención a población marginal o a la rural más dispersa) que "quizás son poco prioritarias, pero constituyen un problema importante". La cuestión, por tanto, radica en "definir la prevención y la promoción", algo con lo que no se obtendrán resultados a corto plazo pero que debe suponer una "pieza básica" del sistema.
Para el presidente regional de la SAMFYC, "hay muchos compañeros que apoyan" el modelo de las unidades clínicas, por lo que considera vital que esto "no se quede sólo en un intento". Desde su punto de vista, esto puede ayudar a terminar la actual reforma, y es que todavía hay "un 40 por ciento de la población que no es atendida por profesionales incluidos en centros reformados". Al margen de esto, otro problema por solucionar es la cuestión de los incentivos, que en teoría están conectados con la cuenta de resultados pero los profesionales desconocen "hasta cuánto se puede ganar". Tampoco le quedan muy claros los criterios de selección de personal y los horarios, aunque por el contrario Espinosa Almendros destaca que el nuevo sistema "garantiza la autonomía del trabajador", que así puede escapar al "encorsetamiento de su trayectoria profesional" que ahora sufre en muchos casos. "Esto supone un nuevo aliciente y un revulsivo, la implantación de nuevos métodos de trabajo".
Eso sí, para que haya más posibilidades de obtener mejores resultados es fundamental "no precipitarse, ir despacio para que no se puedan cometer errores". Dado que el sistema ha despertado un gran interés ("se han apuntado muchísimos grupos en la fase de acreditación"), es importante "pulir los sistemas que se van a medir y experimentar los modelos informáticos y de información", ya que si al final algo sale mal esto puede llevar a una "desilusión de los profesionales mayor que la que puedan tener ahora".


Una nueva reforma

Por su parte, José Manuel Muñoz Ruiz, presidente de la Sociedad Andaluza de Medicina General, señala en primer lugar que hablar de las unidades clínicas es hacerlo de que "la Administración está planteando una nueva reforma", lo que por lo pronto implicaría "que la actual ha fracasado, algo que no se quiere reconocer". La postura inicial es de "desconfianza" dado que todavía queda mucho por debatir, sentido en el que se echa de menos una mayor participación. "No se está teniendo en cuenta nuestro punto de vista", de ahí que se anuncie que "no las vamos a apoyar hasta que no haya participación o al menos lo tengamos más claro", y es que considera que todavía hay "muchas zonas oscuras", que todo se está haciendo "a espaldas de los trabajadores" y que, al final, de todo esto saldrá algo que les será impuesto.
"Si la unidad clínica significa potenciar la gestión de los médicos, bienvenida sea", apostilla Muñoz Ruiz, aunque esto debería suponer una apuesta más decidida por la red de Atención Primaria, "que es la única manera de controlar el gasto", precisamente uno de los argumentos esgrimidos por la Administración. El problema es que se habla de aumentar la responsabilidad de los profesionales y no se está contando con ellos, con lo que tampoco tiene mucho sentido. Al margen, lo que hay que lograr de verdad es "disminuir la burocratización", pero para ello, paradójicamente, no es necesario implantar un nuevo modelo como es el de las unidades clínicas en el que, por cierto, "no se está hablando de promoción de la salud".
El temor de esta asociación es que se acaben implantando criterios exclusivamente economicistas, lo que haría depender el sueldo de los sanitarios de su actuación y comportamiento. "A lo mejor a la Administración le interesa un profesional más moldeable", sentido en el que se contrasta que el actual sistema estatutario "es una garantía de los trabajadores frente al empleador".
O sea, que para apoyar el nuevo proceso haría falta primero un "estatuto marco que garantice la libertad del paciente médico y del médico", es decir, su libertad clínica individual. Por el contrario, la unidad clínica "no es una varita mágica" y la obsesión economicista "puede poner en peligro la asistencia" cuando, al fin y al cabo, de lo que se trata es de gestionar mejor, y no hay que perder de vista que la gestión "es sólo un instrumento" que, dentro del actual sistema, "no tiene razones objetivas para no funcionar bien".
En definitiva, y salvando las dudas inherentes a todo proceso que empieza, lo cierto es que la Atención Primaria se enfrenta a una remodelación tal que en la práctica viene a ser como una nueva reforma de todo el sistema. Para el Sindicato Médico Andaluz (SMA), a este punto se llega porque la Administración sanitaria "ha sido impotente para gestionar el sistema que ella ha creado". En este sentido, por ejemplo, se apunta desde esta formación a que el propio SAS tiene en su poder datos y encuestas de satisfacción de los usuarios con respecto a los dos sistemas de Atención Primaria vigentes todavía en Andalucía, "y en lo referente a la satisfacción de la relación médico-paciente no hay diferencia significativa" entre ambos.
Sea como sea, lo que parece evidente es que se quiere ir más allá de estos dos sistemas de gestión (el de cupo y zona y el de centros de salud), a lo que se va a proceder implicando más a los profesionales en el proceso. Esto, por cierto, puede suponer que los gestores sanitarios consideren que no va a haber más recursos económicos de los ya existentes, con lo que ahora se impondría una mejor administración de los mismos para obtener un mayor partido.
Todo esto podría llevar al debate de fondo de si realmente en España se ha llegado al tope de inversión en Sanidad con respecto a nuestro Producto Interior Bruto (PIB), algo que de partida no lo parece pero que merece un análisis más en profundidad. Al margen, la última pregunta es sencilla: ¿mejorará la calidad de la asistencia sanitaria este nuevo sistema? En principio sí, porque parece absurdo embarcarse en semejante aventura sin posibilidades de éxito, aunque aquí el principal temor radica en que se merme la calidad para conseguir a toda costa unos objetivos incluidos en la cartera de servicios. Sea como sea, lo cierto es que sólo queda esperar, y es que no será hasta el año 2001 cuando sea posible comparar lo nuevo con lo que se venía haciendo hasta ahora.


Una cartera básica con 20 servicios

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) obliga a las unidades clínicas que quieran constituirse a contar con una cartera mínima de servicios, en la que se han incluido 20 puntos básicos a atender. A esto hay que sumar otros servicios complementarios, ya de carácter más genérico.
La cartera básica incluye la consulta médica (registro en historia clínica), la atención de urgencias en el centro y domiciliarias y la asistencia a inmovilizados y enfermos terminales. A esto se unen cuestiones como la educación maternal, el seguimiento al embarazo normal, la asistencia puerperal, la detección precoz de metabolopatías, la salud y las vacunaciones infantiles, y la salud escolar.
También se contempla el seguimiento de procesos crónicos (HTA, diabetes, vih y obstrucción crónica al flujo aéreo), la salud bucodental y la inmunización contra la gripe, el tétanos y la hepatitis B. Este primer capítulo se cierra con la cobertura en Cirugía Menor, planificación familiar y programas para la detección precoz del cáncer de mama.
Esta cartera básica se completa con otros servicios complementarios, como son fisioterapia, salud mental, atención y educación sexual a jóvenes, TBC y el control de las enfermedades de transmisión sexual. El último elemento incluido es el de la salud pública, contemplándose con salud alimentaria y salud ambiental.


Unidades para la atención al usuario y centros de diagnóstico

La creación de las unidades clínicas viene contemplada en el Plan Estratégico del Servicio Andaluz de Salud (SAS), cuyo primer paso efectivo se completó el pasado mes de julio del 99, cuando los sindicatos CCOO y SATSE firmaron con la Administración sanitaria andaluza un documento inicial. En él, y al margen de la constitución de las unidades clínicas, se preveían otros dos elementos muy relacionados con el anterior: la creación de centros de diagnóstico y unidades de atención al usuario. Estas últimas se organizarán para "favorecer la autonomía de los ciudadanos en la toma de decisiones y en su capacidad de elección de centros y prestaciones públicas". El objetivo es profundizar en la participación efectiva en el control y gestión de la información relacionada con los derechos de los ciudadanos y su uso del sistema, precisamente una de las condiciones cuya potenciación se ha encargado también a las unidades clínicas.
Por su parte, los centros de diagnóstico aglutinarán a los procedimientos diagnósticos que "inicialmente no estén ligados en su organización a otro tipo de actividad clínica", todo ello con entidad propia y dentro del marco del SAS. Uno de los requisitos es que deben contar con la flexibilidad necesaria para "favorecer la incorporación y uso de tecnologías contrastadas y que impidan al servicio público ser dependiente o subsidiario de la oferta privada".
Estos centros estarán muy vinculados con las unidades clínicas, y es que en ellos se elaborarán muchas de las pruebas diagnósticas que los médicos de Atención Primaria encarguen. Por ello el SAS ha decidido que en su constitución esté presente la mesa sectorial de Sanidad, y es que hay que definir cuestiones como los criterios de adscripción de las actuales plantillas a los nuevos centros o la reasignación de efectivos.
Para la aplicación de estas medidas, y la creación de las unidades clínicas, el SAS ha constituido con CCOO y SATSE una mesa de trabajo cuya misión será el seguimiento de estos procesos. La gerente del SAS, Carmen Martínez Aguayo, invitó en esa ocasión al resto de sindicatos a sumarse a esta mesa, al tiempo que destacaba que su constitución supone "un paso más en la participación" en el sistema sanitario tanto de los profesionales como de los propios ciudadanos. De paso, "se deja muy clara la línea pública del SAS y se eliminan las dudas acerca de una posible privatización de la Administración sanitaria".

El valor del vínculo en la Medicina Rural, por el Dr. D. Angel López Hernanz, médico de Cañada Rosal (Sevilla)

 Este artículo publicado en Redacción Médica el pasado 21 de Septiembre e 2025, cuenta con todo mi apoyo y estoy totalmente de acuerdo con t...

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