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07 mayo, 2020

El futuro que nos espera

El futuro que nos espera

Artículo de Dr. Bernabé Galán Sánchez, publicado en Diario Córdoba el día 7 de Mayo de 2020

El futuro que nos espera

Bernabé Galán Sánchez
 
Presidente del Colegio de Médicos de Córdoba

En estos primeros días del comienzo a la vuelta a una ansiada normalidad en nuestras vidas, es conveniente meditar sobre lo que ha ocurrido y lo que en adelante nos espera. No vale pensar lo que en ocasiones críticas se dice de «que cualquier tiempo pasado fue mejor», aunque pensemos que el futuro será peor, tenemos que elevar nuestro optimismo y hacer que el porvenir nos sea favorable. Para ello hemos de ser conscientes de que ahora viene lo más difícil y que todos tenemos que trabajar mucho en conseguirlo.Va a ser complicado después de haber soportado los fallos repetidos de un mando único que no ha sabido gestionar y que ha ido modificando continuamente su actuación a base de errores imperdonables que han causado mucho dolor y desolación. El pueblo español se ha visto desprotegido y en especial el personal sanitario que se ha encontrado indefenso y sin medios ante un peligroso enemigo desconocido, siendo muy lamentable el elevado número de sanitarios contagiados y fallecidos.

Esos profesionales que han frenado el avance del virus, a costa de su salud y de sus vidas, son ahora quienes tienen la responsabilidad de compatibilizar la atención a las demás patologías, que quedaron en suspenso durante el periodo álgido de la pandemia, con la continuación de la misma, ya que nos tenemos que convencer de que Esto no ha terminado, sino que por el contrario seguimos en peligro si no tenemos presentes algunas ideas básicas que todo español debe interiorizar y asumir. A partir de ahora, la ciudadanía, individualmente ha de responsabilizarse aún más para no volver atrás y que un rebrote de la pandemia sea todavía más calamitoso.
Debe quedar claro para el futuro, la importancia y el protagonismo que hay que darle a la Atención Primaria de Salud y a la Salud Pública, amén de la Educación Ciudadana, que exigirá un plus de responsabilidad y de concienciación individual y colectiva. Pero también es necesaria la aparición de líderes que sepan llevar a buen puerto esta desescalada y también los actuales deben hacer un ejercicio de humildad y de contricción, pedir perdón, reconocer los errores y ponerse de acuerdo todos los partidos políticos para ofrecer soluciones al pueblo, que sean reales y efectivas, lo que debe suponer, de entrada, un cambio en las estructuras de los poderes, tanto en sus funciones, como en su composición y número, así como una aproximación a la realidad social y económica de nuestro país y de sus ciudadanos para ser consecuentes con la misma.
Los medios de comunicación serán otro factor fundamental en el restablecimiento de la normalidad, tanto los establecidos formalmente, los más profesionales (prensa, radio, TV) como los informales y redes sociales. Hasta ahora, los mensajes emitidos no han colaborado en que la gente tenga una percepción de gravedad de la situación, lo que puede llevar a una pérdida de interés y abandono o relajación en las precauciones que se han de tener para no contagiarse. Si queremos salir bien parados, todos deben anteponer la ética y la responsabilidad a sus intereses particulares.
Veo oportuna la desescalada, aunque deberían dar mayor participación a los gobiernos autonómicos a la par que insistir en el cumplimiento de las medidas preventivas. El estado de alarma y privación de libertades no debería prolongarse más, ya que lleva a mayor enfrentamiento ideológico en la población, viendo cómo se están tomando decisiones que están en el límite de la legalidad y que afectan al futuro de todos.
Se puede seguir con el desconfinamiento progresivo, paso a paso, controlando contundentemente las medidas preventivas y abriendo establecimientos con seguridad
Toca dar mensajes positivos, alentadores, optimistas, reales, válidos y provechosos para el objetivo que nos proponemos cual es seguir cuidando nuestra salud, evitando dar pasos atrás, que pueden ser muy peligrosos y volver lo antes posible a una prosperidad económica que todos deseamos y que marcará el futuro de un Estado saludable y feliz.


10 abril, 2020

¿La mejor Sanidad del mundo?

De esta crisis tenemos que sacar cinco conclusiones:

1) Que el sistema sanitario español no es tan bueno si no fuese por sus profesionales. 

2) Nuestro sistema sanitario no está preparado para hacer frente a una pandemia ni para atender a una población cada vez más envejecida aunque con buena calidad de vida. Preparémoslo.

3) No se puede seguir humillando con unos salarios inapropiados a quienes mantienen la calidad y la calidez del Sistema Sanitario Español. 

4) No se puede mantener un Sistema Sanitario con 17 modelos distintos de entenderlo. 

5) En Sanidad no se pueden aplicar políticas restrictivas que posteriormente pueden influir en la vida de las personas.

Leer artículo de The New York Times

03 febrero, 2020

Cada español deberia saber lo que cuesta cada acto médico o cada actuación sanitaria si la tuviese que pagar de su bolsillo. Se debería entregar a cada usuario una factura con el importe de la consulta, prueba diagnóstica, intervención quirúrgica, traslado en ambulancia, etc y cruzándola, un escrito diciendo "pagado por todos". También habría que recordale que los recursos son limitados. Los medios de comunicación tienen un importante papel en esta difusión y concienciación.


03 enero, 2016

Las interminables 32 horas de guardia MIR

UNA PRÁCTICA CADA VEZ MÁS COMÚN EN LOS CENTROS DE SALUD
Las ‘interminables’ 32 horas de guardia MIR
La problemática ya había sido denunciada en 2007, pero sigue siendo una práctica sin erradicar
Domingo, 03 de enero de 2016, a las 12:39
José A. Puglisi. Madrid
Unas 32 horas de trabajo ininterrumpido. Esa es la jornada laboral a la que se enfrentan los residentes y que, cada vez más, se adopta como una práctica común entre todos los profesionales que están cursando su especialización. Sin embargo, Mónica Terán, vocal de vocal de Médicos en Formación y Residentes de la Organización Médica Colegial (OMC) destaca que se trata de “una violación al Real Decreto 1146/2006, del 6 de octubre, que regula la relación laboral especial de residencia para la formación de especialistas en Ciencias de la Salud, y donde se establecerse que un residente, tras una jornada de 24 horas continuas de trabajo, debe tener un descanso obligatorio.

El vicepresidente del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), Leonardo Caveda; y la vocal de vocal de Médicos en Formación y Residentes de la OMC, Mónica Terán.
“Aunque la aplicación del Real Decreto ha ayudado a minimizar esta práctica, también es verdad que aún existen centros de salud que mantienen las guardias de 32 horas, con la excusa de que ayudará a la formación de los residentes”, apunta Terán, quien agrega que “muchos jóvenes profesionales acceden a realizar estas guardias por miedo a ser penalizados”.

Un residente que ha preferido no revelar su nombre apunta que “es normal que entremos en la mañana a nuestra jornada laboral y, una vez culminada, empezamos con la guardia que debe lugar hasta la mañana siguiente. Lo establecido es que, una vez terminada esa guardia, podamos irnos a nuestras casas, pero no siempre es así”. En este sentido, tras pasar la noche trabajando, debe reponer sus fuerzas y asumir las obligaciones que tiene al día siguiente, como cualquier otro médico.

“Las unidades no siempre toman en cuenta las guardias, por lo que es posible que tengas que entrar en la mañana a tus obligaciones de departamento, pero, a diferencia de tus compañeros, con muchas horas de sueño sacrificadas”, explica este residente del cuarto año.

(Artículo de Redacción Médica)
Las guardias de 32 horas, que conllevan a una reducción del rendimiento del residente y un aumento de las posibilidades de que cometa un error, no toma en consideración otros aspectos personales. “No todos los residentes viven cerca del hospital, por lo que, tras casi dos días sin dormir, deben tomar el coche y dirigirse hasta sus hogares y, en algunos casos, hasta otras comunidades autónomas”, explica el residente.

El vicepresidente del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), Leonardo Caveda, ha recordado que “es necesario velar y garantizar los derechos laborales de todos los profesionales sanitarios, incluidos los residentes”. De esta manera, considera que una guardia de 32 horas “afecta al residente desde una perspectiva humana, por las condiciones en las que termina esas guardias, y académicas, siendo más el agotamiento que los aprendizajes”.

La queja de los residentes no es nueva. En marzo de 2007, se celebró una manifestación en contra de las abultadas horas destinadas por los MIR a las guardias, por lo que pedían una modificación de las condiciones laborales para impedir, legalmente, la posibilidad de sumar 32 horas de trabajo ininterrumpido. Para la fecha, la ministra de Sanidad era la socialista Elena Salgado, quien no anunció la implantación de medidas específicas a raíz del descontento de los médicos más jóvenes.

ENLACE RELACIONADO:

Primera ‘revuelta’ MIR por el número de guardias (19/11/2015)Mercado negro de guardias MIR (08/11/2015)

28 diciembre, 2015

El 30 % de los Médicos Residentes, deprimidos (Artículo de La Vanguardia)


El 30% de los médicos residentes, deprimidos
Un médico realiza una revisión médica (Emilia Gutiérrez - E. De Frutos)




02 julio, 2012

CORTAR POR LO INSANO


ARTÍCULO DEL PRESIDENTE Y EDITOR DE LA VOZ DE GALICIA

Cortar por lo insano

Santiago Rey Fernández-Latorre
28 de junio de 2012 11:24
495 votos
En su empeño por sostenerlo y no enmendarlo, el presidente del Gobierno ha vuelto a lanzar un nuevo alegato contra la clase media. Con su habitual estilo, se ha limitado a decir hace apenas unas horas que vendrán más medidas duras y difíciles, pero se ha negado a concretar qué nuevas penalidades va a exigir a la población. Y mientras, los líderes del PSOE -ahora parapetados en su agujero- esperan el fatal anuncio mirando hacia otro lado, más pendientes de sacar rédito de las encuestas electorales que de los problemas reales que sufren hoy los ciudadanos.
Triste para España. Pero nada sorprendente en la forma de actuar de quienes han venido malgobernándonos desde que comenzó la crisis, hace ya cinco años, hasta llevar el país a la deriva.
El solo anuncio de semejantes presagios, después de todo lo ya vivido, revela la absoluta falta de perspectiva con que actúan los supuestos líderes, que han decidido pasar toda la factura, sin contemplaciones, a la gente esforzada, en lugar de rectificar y corregir los desmanes que ellos mismos han generado y alimentado hasta construir un Estado insostenible.
Ni uno solo de sus torpes movimientos se ha dirigido hasta ahora a favorecer la creación de empleo y riqueza. Y ni una sola de sus medidas ha apuntado al verdadero corazón de los desajustes, que no es otro que el exceso de gasto, despilfarro e ineficacia en el hipertrofiado aparato de las Administraciones públicas.
Si de verdad se tratase de reformar el país para hacerlo competitivo, mucho antes de tocar la sanidad, la educación y los servicios sociales habría sido necesario plantearse un modelo de Estado propio del siglo XXI, en lugar de seguir acrecentando, parche tras parche, una herencia decimonónica fundamentada en el disfrute del poder más que en el servicio a los ciudadanos.
Basta aproximarse someramente a algunas cifras para entender el dislate que se está produciendo en España por los excesos de una organización política insoportable.
Cuenta el país con más de 70.000 políticos. Todos juntos formarían una mediana ciudad, a la que habría que sumar como residentes no siempre bien censados a la pléyade de asesores, técnicos y cargos de confianza de que se dotan para ejercer sus funciones, casi siempre electoralistas. En ese grupo aparecen los 1.184 diputados de los Parlamentos autonómicos, que cobran entre 3.000 y 6.000 euros mensuales, aunque hay casos en que llegan a los 9.000. El coste global de esas Cámaras territoriales se acerca cada año a los 400 millones de euros.
Con esas cifras, ni los diputados ni los partidos políticos parlamentarios, que en el primer trimestre del año ya han percibido 17 millones de euros en subvenciones, son capaces de hacer creíbles sus discursos sobre la crisis, porque sus caras de circunstancias se antojan falsas, tan alejados como están en su comportamiento de lo que demandan al resto de los ciudadanos.
Si tomasen en serio los problemas que padece España, sabrían que hay instituciones obsoletas que pueden borrarse de un plumazo con el consiguiente ahorro para las arcas públicas. Como las diputaciones provinciales españolas de régimen común, que cuentan con unos ingresos anuales de más de 6.200 millones de euros.
En el caso de Galicia, estas instituciones predemocráticas aportan, además, ejemplos culminantes de derroche, como se observa en la creación de hipódromos, el mantenimiento de pazos, castillos y fincas, o la contratación irracionalmente exagerada de personal, como sucede en el caciquil caso de Ourense.
Por si fuese poco, Galicia cuenta con 315 municipios (siete más que todo Portugal), muchos de ellos incapaces de atender sus propias necesidades de funcionamiento. Cerca del 40 % no logran ingresar por sus servicios ni la mitad de lo que se les aporta desde los presupuestos del Estado y de la Xunta.
Las comunidades autónomas, resultantes en tantos casos del irracional café para todos, se han convertido en el gran sumidero de los impuestos de los contribuyentes, con presupuestos que -salvo las de menor población- rondan o superan los 10.000 millones anuales, hasta llegar a cifras como los 16.000 de Madrid o los 32.000 de Andalucía y Cataluña.
Gran parte de ellas generan deudas inasumibles, como los 41.800 millones de Cataluña, los 20.800 de Valencia, o los 7.000 de Galicia. En total, la deuda reconocida por las comunidades autónomas en el año 2011 superó los 140.000 millones.
Algunas de ellas, enfrascadas en su política narcisista, continúan incrementando su ego abriendo supuestas embajadas privativas, como si no fuesen ya suyas todas las que España tiene en el mundo, por cuyo cuerpo diplomático pagamos decenas de millones de euros al año.
Una cantidad considerable, desde luego, pero escasa si se compara con todo lo que nos cuesta la macroburocracia de la Unión Europea, que se ha convertido en el laberinto más intrincado y más caro del Viejo Continente. Todo para que podamos asistir en directo a los ataques que nos dedican altas personalidades, como el español Joaquín Almunia, tan irreflexivo que no es capaz de comprender que sus declaraciones -calificadas por algunos como terrorismo económico- solo contribuyen a acrecentar el pánico dentro y la desconfianza fuera.
Pero al gigantesco despilfarro europeo todavía hay que sumar más derroches domésticos. Como los que se dilapidan en propaganda. No de otro modo se puede calificar el dispendio insostenible que generan las televisiones autonómicas, que viven confortablemente obesas alimentadas por el dinero extraído del bolsillo de los contribuyentes. Entre todas, consumen cada año 1.200 millones. Los canales catalanes se llevan 260 millones de financiación pública, la andaluza otras 200, y la gallega, cerca de 100 millones.
Junto con todo esto, no faltan otras partidas menores pero fácilmente reducibles. Desde la inoperante cámara del Senado -que cuesta 55 millones anuales- a los defensores del pueblo en las comunidades autónomas. Algunos, como el vasco y el catalán, tienen presupuestos de 4,7 y 7 millones, en tanto que el gallego consume 2.
Solo con aplicar racionalidad en algunas de las partidas enumeradas, el Gobierno podría haberle ahorrado a los contribuyentes una parte mucho más grande que todo lo que pretende conseguir empobreciendo el acceso a la sanidad, a la educación y a los imprescindibles servicios sociales.
Pero ni el Gobierno anterior ni el actual han tenido el coraje de actuar donde se hace evidente la necesidad. En lugar de racionalizar el modelo y acabar con el sobrecoste que han generado políticas electoralistas y prebendistas, se han empeñado en buscar más ingresos con mayores exacciones y recortes, atacando siempre las debilitadas expectativas de la clase media. El último y más sangrante ejemplo es la injusta subida del IVA que se nos anuncia como inminente e inevitable.
Puestos a buscar ingresos, en lugar de promover la amnistía fiscal para los que han eludido sus obligaciones, bien podría el Gobierno exigir el pago de los impuestos a los que se aprovechan de su situación de inexplicable privilegio, como ocurre con los clubes de fútbol, que deben entre todos nada menos que 750 millones a las arcas de Hacienda. O hacer afrontar las consecuencias de sus actos a los responsables de la quiebra del sistema financiero -desde los pésimos supervisores del Banco de España hasta los exdirectivos de entidades arruinadas-, en lugar de dejarlos irse tranquilamente a sus casas a disfrutar de jubilaciones millonarias.
Ahí, y no en los trabajadores de la empresa privada y en los maltratados funcionarios, es donde es preciso actuar. No se trata de recaudar decenas de miles de millones exprimiendo todavía más a la sociedad. Se trata de acabar con el disparate en que han devenido las estructuras políticas. De cortar justamente por lo insano. No hacerlo es ya mucho más que torpeza o negligencia. Es un caso de lesa patria. Y los ciudadanos no lo olvidarán.


07 julio, 2008

¿Por qué huyen los Médicos españoles?

Hace apenas 6 años, aparecían con frecuencia noticias que hablaban de paro médico. En la revista de la OMC se afirmaba en el año 2002 que más de 40000 (cuarenta mil) médicos españoles sufrían el paro, lo que suponía -según la publicación- más del 20 % de los médicos españoles.
A la par de esta circunstancia estaba el hecho de que en muchos países de la UE había déficit de facultativos.
Esta doble razón anulaba la excusa de no trabajar, ya que si un médico no encontraba trabajo en España, se podía ejercer en el extranjero, con el aliciente de ganar muchísimo más que lo que aquí ganaban los que entonces estaban en la Nómina del Sistema Público de Salud.
Solo han transcurrido 6 años. ¿Cómo se puede un País permitir el lujo de pasar en tan corto periodo de tiempo de tener exceso de médicos a un déficit tan importante como el actual que obliga a importar numerosa mano de obra extranjera, con una cualificación mucho peor que la de nuestros médicos emigrantes?
¿Qué dicen de esto los Consejeros Autonómicos de Economía y Hacienda o incluso el mismo Ministro? No me refiero a los responsables de la Salud, ya que estos son los directamente culpables de este éxodo. He querido ir al fondo de la cuestión, que siempre y lamentablemente es el económico. Por curiosidad, ¿han ajustado lo que cuesta formar un médico? ¿Han pensado para qué hacer ese enorme gasto si luego se nos van al extranjero? ¿Han calculado lo que supone en gastos como en salud de los ciudadanos el contratar un médico extranjero que ocupe el sitio del que ha huido, en el mejor de los casos?
Pues si no lo han hecho deberían, antes de que lo lamentemos, remangarse y ponerse urgentemente a trabajar y a reflotar el barco que se hunde.

..... Continuará ........ Me gustaría recibir comentarios que enriquezcan este artículo

03 diciembre, 2000

Medicamentos Genéricos

Desde el pasado día 1 de diciembre, ha comenzado a aplicarse el Real Decreto sobre medicamentos genéricos y precios de referencia, en todo el territorio nacional. Como es algo que afecta a todos los contribuyentes-usuarios del Sistema Nacional de Salud, no está de más el hacer algunas aclaraciones aunque la mayoría de los lectores no son ajenos a los anuncios que últimamente se están difundiendo en los distintos medios de comunicación.

Pero ¿qué son los genéricos? Son unos medicamentos idénticos a los originales: moléculas iguales y son intercambiables con ellos, pero con la diferencia de tener un precio sensiblemente inferior a los originales.

¿Por qué valen más baratos sin son iguales? La respuesta está en que los originales tuvieron unos elevados gastos de investigación hasta descubrirlos y comercializarlos. Durante 10 años, esos medicamentos originales no pueden ser comercializados nada más que por el laboratorio investigador y descubridor, pero pasado ese tiempo, cualquier otro laboratorio puede solicitar al Ministerio de Sanidad licencia para comercializar el producto original con el nombre genérico, si bien ha de demostrar que el medicamento genérico contiene las mismas sustancias activas, la misma cantidad, y posee idénticas eficacia terapéutica y tolerancia que el primero.

Al existir considerables diferencias de precio en muchos medicamentos iguales, el Ministerio de Sanidad ha querido poner un poco de orden y de esta manera disminuir el gasto farmacéutico. Para ello ha puesto en práctica el Decreto de los precios de referencia: se refiere a los precios que ha establecido para algunos medicamentos y que será el que el Estado va a financiar, corriendo el resto a cargo del bolsillo de cada usuario. Por lo tanto si el médico, tanto el de cabecera como cualquier otro, le receta un medicamento con precio superior al de referencia, el farmacéutico le sustituirá el medicamento prescrito por un genérico y no tendrá que abonar nada si es pensionista (receta roja) o la parte proporcional como hasta ahora si es activo (receta verde). Sin embargo, si el paciente no quiere que le sustituyan el medicamento prescrito por el médico tendrá que pagar además del porcentaje establecido, la diferencia de precio existente entre el prescrito y el de referencia.

Quiero terminar este artículo pidiendo la colaboración de todos. Según los expertos, con esta medida se podrá obtener un ahorro de más de treinta mil millones de pesetas al año, que indudablemente redundarán en beneficio de todos los españoles.

El valor del vínculo en la Medicina Rural, por el Dr. D. Angel López Hernanz, médico de Cañada Rosal (Sevilla)

 Este artículo publicado en Redacción Médica el pasado 21 de Septiembre e 2025, cuenta con todo mi apoyo y estoy totalmente de acuerdo con t...

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